Estos bocaditos de pasta de maní y chocolate son una opción fácil, rendidora y muy tentadora para tener algo dulce listo en la heladera.
Quedan firmes por fuera, suaves por dentro y no necesitan horno, así que se preparan con pocos pasos y sin complicarse demasiado.

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Ingredientes
Para el relleno:
- 250 gr de pasta de maní
- 80 gr de manteca blanda
- 120 gr de azúcar impalpable
- 120 gr de galletitas dulces molidas
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal, opcional
Para la cobertura:
- 250 gr de chocolate semiamargo o con leche
- 1 cda de aceite neutro o 20 gr de manteca
Preparación
- En un bowl, colocar la pasta de maní junto con la manteca blanda, el azúcar impalpable, la esencia de vainilla y la pizca de sal, si decidís usarla. Mezclar bien hasta formar una preparación cremosa y pareja.
- Agregar las galletitas molidas de a poco e integrar hasta obtener una pasta firme, moldeable y húmeda, pero que no se pegue demasiado en las manos.
- Tomar porciones de la mezcla y formar bocaditos redondos o apenas achatados, del tamaño que prefieras. Si querés que queden más prolijos, conviene hacerlos todos parecidos.
- Acomodar los bocaditos en una bandeja o plato forrado con papel manteca. Llevar a la heladera durante 30 a 40 minutos, o hasta que estén bien firmes.
- Picar el chocolate y derretirlo a baño María o en microondas en tandas cortas, mezclando cada vez para que no se queme. Agregar el aceite o la manteca para que la cobertura quede más fluida.
- Retirar los bocaditos fríos de la heladera. Con ayuda de dos tenedores o un utensilio para bañar bombones, sumergir cada uno en el chocolate derretido hasta cubrirlos por completo.
- Dejar escurrir el excedente de chocolate y volver a acomodarlos sobre papel manteca. Si hace falta, emparejar apenas la base o la parte de arriba con una cuchara.
- Llevar nuevamente a la heladera hasta que la cobertura esté firme. Después ya se pueden servir.
Tips y consejos
- Si la mezcla del relleno queda muy blanda, podés agregar un poco más de galletitas molidas. La idea es lograr una pasta que se pueda formar con las manos sin que se desarme ni quede demasiado pegajosa.
- Si, por el contrario, la mezcla queda muy seca, podés sumar 1 o 2 cucharaditas extra de pasta de maní o una cucharadita de manteca blanda. Eso ayuda a recuperar una textura más suave y moldeable.
- Conviene enfriar bien los bocaditos antes de bañarlos en chocolate. Cuando están firmes, se manipulan mucho mejor y el baño queda más prolijo.
- Para la cobertura, es importante no recalentar el chocolate. Si se derrite de a poco y se mezcla bien, queda más liso y brillante. Si se pasa de calor, puede espesarse o perder buena textura.
- El aceite o la manteca en la cobertura ayudan a que el chocolate corra mejor y no quede tan pesado. También hace que el terminado final se vea más parejo.
- Si querés una terminación más prolija, podés dejar que el exceso de chocolate escurra bien antes de apoyarlos sobre el papel. Así la base no queda tan gruesa.
- Se pueden guardar en la heladera dentro de un recipiente cerrado durante 5 a 7 días. Lo mejor es separarlos con papel manteca si los apilás, para que no se peguen entre sí.
- A la hora de servir, conviene sacarlos unos minutos antes de la heladera. Así el interior queda un poco más suave y se siente mejor la pasta de maní.
- Si querés variar el sabor, podés usar chocolate semiamargo para un contraste más marcado o chocolate con leche si preferís algo más dulce y suave.
- También se les puede dar un toque extra con coco rallado, maní picado fino o una línea de chocolate por arriba, pero sin cargar demasiado para que sigan viéndose caseros y simples.
Son ideales para la merienda, para acompañar el café o para tener algo dulce listo cuando querés preparar una receta fácil.
Con pocos ingredientes y sin horno, salen muy bien y se terminan rápido.
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