Las escarapelas de papel crepe son una manualidad fácil, económica y muy vistosa para hacer en casa o en la escuela.
Con tiras celestes y blancas se puede lograr una forma tipo roseta, bien prolija y de tamaño normal.

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Además, se pueden preparar varias en poco tiempo usando pocos materiales.
Qué necesitás
- Papel crepe celeste
- Papel crepe blanco
- Cartulina celeste o blanca
- Plasticola o pegamento en barra
- Tijera
- Regla
- Lápiz
- Alfiler de gancho, cinta adhesiva o broche chico
- Un vaso o tapita para marcar círculos
- Silicona fría, opcional
Nota: No ponemos cantidades exactas por que puede variar dependiendo el tamaño
Paso a paso
- Cortá una tira de papel crepe celeste de aproximadamente 30 cm de largo por 5 cm de alto. Esta va a ser la parte externa de la escarapela, por eso conviene que sea un poco más ancha.
- Cortá una tira de papel crepe blanco de unos 30 cm de largo por 3 cm de alto. La idea es que quede más angosta que la celeste para que, al armar la roseta, se vea el borde celeste por fuera y el blanco hacia el centro.
- Pegá la tira blanca sobre la tira celeste, bien centrada a lo largo. No hace falta cubrir todo con pegamento: podés poner pequeñas líneas o puntos para que el papel no se humedezca demasiado. Dejá secar unos minutos antes de seguir.
- Cuando las tiras estén unidas, empezá a doblarlas en forma de acordeón. Hacé pliegues de aproximadamente 1 cm, doblando una vez hacia adelante y otra hacia atrás. Tratá de que los dobleces queden parejos para que la escarapela salga redonda y con buena forma.
- Una vez que tengas toda la tira plegada, juntá los dos extremos y pegalos entre sí para formar un círculo. Sostenelo unos segundos hasta que quede firme. Si el papel se abre, podés reforzar la unión con un pedacito de cinta por detrás.
- Apoyá el círculo sobre la mesa y empujá suavemente los pliegues hacia el centro. Vas a ver que la forma empieza a abrirse como una flor o roseta. Acomodá los pliegues con los dedos hasta que quede redonda.
- Cortá un círculo chico de cartulina celeste o blanca y pegalo en el centro de la escarapela. Este detalle ayuda a tapar la unión de los pliegues y le da una terminación más prolija. También podés hacer un círculo celeste para el centro y dejar el blanco alrededor.
- Para reforzar la parte de atrás, cortá otro círculo de cartulina y pegalo en la base posterior. Esto sirve para que la escarapela no se desarme y tenga más cuerpo.
- Pegá atrás un alfiler de gancho, un broche chico o una cinta doblada si la querés colgar. Si usás alfiler, asegurate de fijarlo bien con cinta o silicona fría para que no se desprenda.
- Repetí el mismo procedimiento para hacer varias escarapelas. Podés cambiar el tamaño de las tiras para hacer algunas más grandes y otras más chicas, pero manteniendo siempre el mismo estilo celeste y blanco.
Tips y consejos:
- Si querés que queden más voluminosas, usá tiras un poco más largas. Cuanto más larga sea la tira, más pliegues tendrá la escarapela.
- No uses demasiado pegamento sobre el papel crepe, porque se puede arrugar o romper con facilidad.
- Para que los pliegues salgan parejos, marcá suavemente cada 1 cm con regla antes de doblar.
- Si el papel crepe es muy fino, podés usar doble capa para que la escarapela tenga más cuerpo.
- El centro de cartulina ayuda mucho a que la manualidad quede más firme y prolija.
- Para hacer varias rápido, primero cortá todas las tiras, después pegá los colores y recién al final armá todas las rosetas.
- Si las van a usar chicos, conviene colocar cinta o broche en la parte de atrás en lugar de alfiler.
Estas escarapelas de papel crepe son simples, lindas y rendidoras para preparar en cantidad.
Con un buen plegado y una terminación prolija en el centro, quedan listas para usar, decorar o regalar.
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