Estas masitas quedan tiernas, arenosas y con mucho sabor a nuez.
Son ideales para acompañar el café o el mate, y se preparan con una masa sencilla que no necesita batidos complicados.

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Ingredientes
- 200 gr de harina 0000
- 120 gr de manteca
- 90 gr de azúcar
- 120 gr de nueces
- 1 huevo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- ½ cdita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 12 mitades de nuez para decorar
Preparación
- Retirar la manteca de la heladera unos minutos antes de comenzar. Debe estar blanda, pero no derretida.
- Separar algunas mitades de nuez para decorar las masitas. Picar el resto en trozos pequeños. No es necesario triturarlas por completo, ya que los pequeños pedacitos aportan una textura más rica.
- Colocar la manteca y el azúcar en un bol. Mezclar con una espátula o cuchara de madera hasta obtener una preparación cremosa y uniforme.
- Incorporar el huevo y la esencia de vainilla. Mezclar nuevamente hasta que todo quede bien integrado.
- Agregar las nueces picadas y distribuirlas por toda la preparación.
- Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Incorporar los ingredientes secos poco a poco, mezclando primero con la espátula y luego con las manos.
- Unir la masa sin amasarla demasiado. Debe quedar suave, tierna y fácil de manejar. Si se siente muy blanda, llevarla a la heladera durante 20 minutos.
- Encender el horno a 170 °C y cubrir una placa con papel manteca o enmantecarla ligeramente.
- Tomar pequeñas porciones de masa y formar bolitas del tamaño de una nuez. Colocarlas sobre la placa dejando un poco de espacio entre cada una.
- Aplastar suavemente las bolitas con la palma de la mano o con los dedos para darles una forma redondeada y ligeramente gruesa.
- Colocar media nuez o un pequeño trozo sobre cada masita. Presionar apenas para que quede adherido sin hundirse por completo.
- Llevar la placa a la heladera durante 15 minutos. Este descanso ayuda a que las masitas mantengan mejor la forma durante la cocción.
- Hornear entre 12 y 16 minutos. Deben quedar apenas doradas en la base y en los bordes, pero todavía claras en el centro.
- Retirar la placa del horno y dejar reposar las masitas durante 5 minutos antes de moverlas. Recién horneadas estarán blandas y podrían romperse.
- Pasarlas con cuidado a una rejilla y dejarlas enfriar por completo. Al enfriarse terminarán de adquirir su textura tierna y ligeramente crocante.
Tips y consejos
- No derretir la manteca: para que las masitas conserven una textura arenosa y una forma prolija, la manteca debe estar blanda. Si está líquida, la masa absorberá más harina y puede quedar pesada.
- Tostar las nueces antes de usarlas: colocarlas durante 5 a 7 minutos en un horno suave intensifica mucho su aroma. Hay que dejarlas enfriar antes de agregarlas a la masa.
- No moler todas las nueces: combinar nueces bien picadas con algunos trozos pequeños permite que el sabor se distribuya en la masa y, al mismo tiempo, aporta una textura crocante.
- Agregar la harina gradualmente: según el tamaño del huevo y la temperatura de la manteca, la masa puede necesitar unos gramos más o menos. Debe quedar tierna y no seca.
- Evitar amasar en exceso: solo hay que unir los ingredientes. Trabajar demasiado la masa desarrolla el gluten de la harina y hace que las masitas pierdan su textura delicada.
- Enfriar la masa si está pegajosa: no conviene corregir una masa blanda agregando mucha harina. Un descanso breve en la heladera suele ser suficiente para poder formar las bolitas.
- Hacer todas las porciones del mismo tamaño: esto permite que se cocinen de manera uniforme. Una cuchara medidora puede ayudar a repartir la masa.
- No aplastarlas demasiado: deben quedar algo gruesas para conservar un interior tierno. Si se hacen muy finas, quedarán más secas y crocantes.
- Respetar el descanso en frío: este paso evita que la manteca se derrita demasiado rápido en el horno y que las masitas se expandan de forma irregular.
- No esperar a que se doren por completo: deben retirarse cuando los bordes comienzan a tomar color. Si se hornean hasta que toda la superficie esté dorada, al enfriarse pueden quedar duras.
- Dejarlas enfriar antes de probarlas: recién salidas del horno son frágiles. Después de unos minutos, la manteca se afirma y las masitas adquieren su textura definitiva.
- Para una terminación diferente: una vez frías, se pueden espolvorear con azúcar impalpable o sumergir una parte en chocolate derretido.
- Conservación: guardarlas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Se mantienen tiernas y sabrosas durante aproximadamente 5 días.
El resultado son unas masitas caseras delicadas, con bordes apenas dorados, centro tierno y pequeños trozos de nuez en cada bocado.
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