El pollo al verdeo es una receta cremosa, sabrosa y muy rendidora, con una salsa suave donde la cebolla de verdeo aporta frescura y mucho sabor.
Es ideal para acompañar con arroz blanco, puré o papas.

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Ingredientes
Para el pollo:
- 4 pechugas de pollo o 6 muslos deshuesados
- 2 cdas de aceite
- 1 cda de manteca
- 1 manojo grande de cebolla de verdeo
- 2 dientes de ajo
- 200 ml de crema de leche
- 150 ml de caldo de pollo
- 50 ml de vino blanco, opcional
- 1 cdita de mostaza
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Perejil fresco, opcional
Para acompañar:
- Arroz blanco, puré de papas o papas al horno
Preparación
- Cortá el pollo en porciones medianas y condimentalo con sal y pimienta.
- Calentá el aceite junto con la manteca en una sartén amplia.
- Dorá el pollo a fuego medio-alto durante unos minutos por cada lado, hasta que tome buen color. Retiralo y reservá.
- En la misma sartén, agregá el ajo picado y la parte blanca de la cebolla de verdeo cortada en rodajas finas.
- Cociná durante 2 o 3 minutos, revolviendo para aprovechar todo el sabor que quedó en el fondo de la sartén.
- Si vas a usar vino blanco, incorporalo en este momento y dejalo reducir durante unos minutos.
- Agregá el caldo y la mostaza. Mezclá bien hasta integrar.
- Volvé a colocar el pollo en la sartén y cociná a fuego medio durante unos 10 minutos.
- Incorporá la crema de leche y mezclá suavemente.
- Sumá la parte verde de la cebolla de verdeo, reservando un poco para terminar el plato.
- Cociná durante 8 a 10 minutos más a fuego bajo, hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa haya tomado una consistencia cremosa.
- Probá y corregí con sal y pimienta si fuera necesario.
- Retirá del fuego y terminá con un poco más de verdeo fresco por encima.
Tips y consejos
- Dorá bien el pollo al principio para que conserve mejor sus jugos.
- No cocines la crema a fuego fuerte porque puede perder su textura suave.
- Separá la parte blanca de la verde del verdeo: la blanca conviene cocinarla y la verde agregarla más cerca del final.
- Si la salsa queda demasiado espesa, agregá un poco más de caldo caliente.
- Si queda muy líquida, cociná unos minutos más a fuego bajo y sin tapa.
- El vino blanco es opcional y puede reemplazarse por la misma cantidad de caldo.
- La mostaza ayuda a darle más profundidad a la salsa sin tapar el sabor del verdeo.
- También podés usar muslos deshuesados si preferís una carne más jugosa.
- El arroz blanco funciona muy bien porque absorbe parte de la salsa.
- Servilo apenas terminado para disfrutar mejor la cremosidad.
El resultado es un pollo bien tierno, cubierto con una salsa cremosa y llena de verdeo, con un sabor suave pero bien marcado.
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