Estos vasitos de flan quedan cremosos, suaves y con una capa de caramelo brillante por encima.
Son fáciles de preparar, rinden muy bien y se sirven directo en porciones individuales.

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Además, son perfectos para fiestas, reuniones o para vender, porque quedan prolijos y prácticos de transportar.
Ingredientes
Para 8 a 10 vasitos:
- 1 litro de leche
- 6 huevos
- 180 g de azúcar
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 150 g de azúcar para el caramelo
- 3 cucharadas de agua
- Vasitos plásticos resistentes o potes individuales aptos para postre
Preparación
- Para hacer el caramelo, colocá los 150 g de azúcar en una olla chica junto con las 3 cucharadas de agua. Llevá a fuego medio sin revolver demasiado, solo moviendo apenas la olla cuando empiece a tomar color.
- Cociná hasta que el caramelo tome un tono dorado intenso. No lo dejes oscurecer demasiado, porque puede quedar amargo.
- Distribuí una pequeña cantidad de caramelo en la base de cada vasito o pote. Si preferís que el caramelo quede arriba al servir, podés colocarlo después como cobertura, pero lo más práctico es ponerlo en la base.
- En un bowl grande, colocá los huevos con los 180 g de azúcar. Mezclá con batidor de mano hasta integrar, sin batir en exceso para no incorporar demasiado aire.
- Agregá la leche y la esencia de vainilla. Mezclá nuevamente hasta que la preparación quede pareja.
- Pasá la mezcla por un colador fino. Este paso ayuda a que el flan quede más liso, suave y sin restos de huevo.
- Llená los vasitos con la mezcla, dejando un pequeño espacio arriba para que no se derramen durante la cocción.
- Acomodá los vasitos en una fuente profunda para horno. Agregá agua caliente en la fuente hasta cubrir aproximadamente la mitad de la altura de los vasitos, formando un baño María.
- Llevá a horno precalentado a 160 °C durante 35 a 45 minutos, o hasta que los flanes estén firmes en los bordes y apenas temblorosos en el centro.
- Retirá con cuidado del horno y dejá enfriar a temperatura ambiente. Después llevá los vasitos a la heladera durante al menos 4 horas para que tomen buena consistencia.
- Si querés una presentación más parecida a la de venta, podés sumar una capa fina de caramelo líquido por encima una vez que el flan esté frío.
- Tapá los vasitos y mantenelos refrigerados hasta el momento de servir.
Tips y consejos:
- Usá fuego medio para el caramelo. Si el fuego está muy fuerte, puede quemarse rápido y dejar sabor amargo.
- No batas demasiado la mezcla de huevos, azúcar y leche. Con integrar bien alcanza. Si se incorpora mucho aire, pueden quedar burbujas en el flan.
- Colar la preparación hace una gran diferencia en la textura final. Es un paso simple, pero ayuda a que el flan quede más cremoso y parejo.
- La cocción a baño María es importante para que el calor sea suave y el flan no se corte. Si el horno está demasiado fuerte, puede quedar con textura granulada.
- Si los vasitos son de plástico, asegurate de que sean aptos para calor o usá potes resistentes. Otra opción es cocinar el flan en moldes de vidrio o aluminio y pasarlo a los vasitos una vez frío.
- Para vender, conviene usar potes con tapa transparente, colocar una porción pareja en cada uno y mantener siempre refrigerado.
- Podés agregar una cucharada de dulce de leche en la base antes de servir, o una capa fina arriba, si querés una versión más tentadora.
- También se pueden preparar el día anterior. De hecho, quedan mejor después de varias horas de frío porque toman más cuerpo y sabor.
Estos flanes caseros en vasitos son simples, rendidores y muy prácticos para preparar en cantidad.
Quedan cremosos, con buen sabor a vainilla y una presentación ideal para fiestas, mesas dulces o venta por unidad.
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