Una opción ideal para una cena distinta, con una masa suave por dentro, crocante por fuera y un relleno que se derrite en cada bocado.
Es de esas recetas que parecen más elaboradas de lo que realmente son. Perfecta para compartir, cortar en porciones y servir bien caliente.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina
- 10 g de levadura seca (o 25 g fresca)
- 1 cucharadita de azúcar
- 300 ml de agua tibia
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
Para el relleno:
- 150 g de jamón crudo (o jamón cocido)
- 200 g de queso mozzarella
- 50 g de queso rallado (opcional)
Para la superficie:
- Aceite de oliva
- Romero fresco o seco
- Sal gruesa
Preparación
- En un bowl, mezclar el agua tibia con el azúcar y la levadura. Dejar reposar unos 10 minutos hasta que se active y forme espuma.
- Agregar el aceite de oliva y comenzar a incorporar la harina de a poco junto con la sal.
- Mezclar hasta formar una masa y luego amasar durante unos 10 minutos hasta que quede lisa y elástica.
- Cubrir y dejar levar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, hasta que duplique su tamaño.
- Dividir la masa en dos partes. Estirar una de ellas y colocarla en una fuente aceitada.
- Distribuir el jamón y el queso por toda la superficie, sin llegar demasiado a los bordes.
- Estirar la otra parte de la masa y cubrir el relleno. Sellar bien los bordes presionando.
- Presionar suavemente la superficie con los dedos formando los clásicos huecos de la focaccia.
- Pintar con aceite de oliva, agregar romero y un poco de sal gruesa.
- Dejar reposar 20 minutos más para un segundo levado.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que esté bien dorada.
- Retirar, dejar entibiar unos minutos y cortar en porciones.
Tips y consejos:
- Si querés un sabor más intenso, podés combinar mozzarella con algún queso más fuerte como provolone.
- El jamón crudo le da un perfil más italiano, pero el jamón cocido funciona perfecto y es más accesible.
- Para una versión más jugosa, podés agregar un poco de queso cremoso dentro del relleno.
- También podés sumar tomate en rodajas finas o rúcula para darle frescura.
- Es importante no sobrecargar el relleno para que la masa se cocine bien.
- Si te gusta más crocante, podés pincelar con un poco más de aceite a mitad de cocción.
- La masa se puede preparar con anticipación y dejar levar en la heladera para desarrollar más sabor.
- Si querés un toque distinto, podés agregar aceitunas o cebolla caramelizada dentro.
- Se puede recalentar sin problema y sigue quedando muy bien.
- Ideal para cortar en cuadrados y servir como cena, picada o incluso para llevar.
Una receta rendidora, sabrosa y muy versátil que siempre funciona y se adapta a lo que tengas en casa sin perder ese toque especial.
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