Granola casera crocante con miel y frutos secos
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Granola casera crocante con miel y frutos secos

Esta granola tiene un color bien dorado y un tostado intenso que le da un sabor profundo y ligeramente caramelizado.

Los copos de avena quedan bien sueltos pero con pequeños bloques crocantes, perfectos para servir en frasco y disfrutar a cucharadas.

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Es ideal para tener lista durante la semana y acompañar desayunos o meriendas.

Ingredientes

  • 3 tazas de avena arrollada gruesa

  • 1/2 taza de nueces picadas gruesas

  • 1/3 taza de almendras laminadas o picadas

  • 2 cucharadas de semillas de girasol (y/o semillas de calabaza tostadas)

  • 1/4 taza de azúcar mascabo o azúcar rubia

  • 1/3 taza de miel

  • 3 cucharadas de aceite neutro o de coco

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

  • 1 pizca de sal

  • 1/2 taza de pasas de uva o arándanos secos (opcional, se agregan al final)

Preparación

  1. Precalentá el horno a 160 °C. Forrá una placa amplia con papel manteca para que la mezcla no se pegue y se tueste de manera uniforme.

  2. En un bowl grande mezclá la avena con las nueces, almendras y semillas. Integrá bien para que los frutos secos queden repartidos de forma pareja.

  3. En otro recipiente combiná la miel, el aceite, el azúcar mascabo, la vainilla y la pizca de sal. Mezclá hasta que el azúcar se disuelva parcialmente y se forme un líquido espeso.

  4. Volcá esta mezcla sobre los ingredientes secos y revolvé con cuchara hasta que todo quede bien cubierto. Es importante que no queden sectores secos para lograr un tostado parejo.

  5. Extendé la preparación sobre la placa formando una capa uniforme. Presioná ligeramente con la cuchara para favorecer la formación de bloques crocantes.

  6. Llevá al horno durante 20 a 30 minutos. A mitad de cocción podés mover apenas la mezcla para que se dore de manera pareja, pero sin desarmar completamente los bloques.

  7. Cuando esté bien dorada y con aroma tostado intenso, retirala del horno. Tené en cuenta que al enfriarse se vuelve más firme y crocante.

  8. Dejá enfriar completamente sin tocar demasiado. Recién entonces agregá las pasas o arándanos secos si decidís incorporarlos.

  9. Guardá en un frasco hermético para conservar su textura crujiente.

Con qué acompañarla

  • Con yogur natural y fruta fresca.

  • Con leche fría o bebida vegetal.

  • Espolvoreada sobre compotas o ensaladas de frutas.

  • Como topping para helado o postres cremosos.

  • Simplemente sola, como snack crocante.

Consejos:

  • No aumentes demasiado la temperatura del horno, ya que el azúcar y la miel pueden oscurecerse rápido.

  • Si querés clusters más grandes, evitá mezclarla mucho durante el horneado y dejala enfriar sin mover.

  • Podés sumar chips de chocolate una vez que esté completamente fría.

  • Para un sabor más intenso, agregá una pizca de canela o cacao en polvo a la mezcla seca.

Una granola bien tostada, crocante y con sabor profundo, perfecta para disfrutar en cualquier momento del día.

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