Estos panqueques de espinaca son una opción salada, fácil y muy vistosa para resolver un almuerzo casero sin complicarse.
Quedan suaves, verdes, flexibles y con un relleno cremoso de queso que se derrite apenas se calientan.

Te recomendamos: Cómo hacer empanadas árabes en freidora de aire
Ingredientes
Para los panqueques de espinaca:
- 1 taza de espinaca fresca bien lavada
- 2 huevos
- 200 ml de leche
- 120 gr de harina común
- 1 cda de aceite
- 1 pizca de sal
- Pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto, opcional
Para el relleno:
- 250 gr de queso cremoso, mozzarella o cuartirolo
- 3 cdas de queso untable o ricota cremosa
- 2 cdas de queso rallado
- Pimienta a gusto
- Orégano o perejil picado, opcional
Para cocinar:
- Aceite o manteca, cantidad necesaria
Preparación
- Lavá bien la espinaca y escurrila. Colocala en la licuadora junto con los huevos, la leche, el aceite, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
- Licuá hasta que la espinaca quede bien integrada y la mezcla tome un color verde parejo.
- Agregá la harina y volvé a licuar unos segundos, solo hasta obtener una preparación lisa, sin grumos. La textura debe quedar fluida, parecida a la de los panqueques clásicos.
- Dejá reposar la mezcla durante 10 minutos. Esto ayuda a que la harina se hidrate y los panqueques salgan más flexibles.
- Calentá una sartén antiadherente a fuego medio y pincelala apenas con aceite o manteca.
- Volcá un cucharón pequeño de mezcla y mové la sartén para cubrir toda la base con una capa fina. Cociná 1 o 2 minutos, hasta que los bordes se despeguen.
- Dalo vuelta con cuidado y cociná unos segundos más del otro lado. Repetí el proceso hasta terminar toda la mezcla.
- Para el relleno, mezclá el queso untable o la ricota con el queso rallado, pimienta y un poco de orégano o perejil si querés darle más sabor.
- Colocá un poco de esa crema sobre cada panqueque y agregá bastones de queso cremoso, mozzarella o cuartirolo.
- Enrollá cada panqueque con cuidado, sin apretar demasiado, para que queden enteros y prolijos.
- Acomodalos en una fuente o sartén apenas aceitada y calentá unos minutos a fuego bajo o en horno suave, solo hasta que el queso se derrita por dentro.
- Servilos enteros, uno al lado del otro, para que se vea bien el color verde del panqueque y el queso cremoso en las puntas.
Tips y consejos:
- No hagas la mezcla demasiado espesa: si queda muy pesada, los panqueques pueden salir gruesos y romperse al enrollarlos. Si hace falta, agregá un chorrito más de leche.
- Usá fuego medio: si la sartén está muy fuerte, se doran demasiado rápido y pierden ese color verde lindo. Lo ideal es cocinarlos suave para que queden flexibles.
- Dejá reposar la masa: aunque sean solo 10 minutos, ayuda mucho a que los panqueques no se rompan y queden más parejos.
- No los rellenes en caliente extremo: si el panqueque está recién salido de la sartén, puede estar muy blando. Dejalo entibiar apenas antes de rellenar y enrollar.
- Elegí un queso que derrita bien: mozzarella, cuartirolo o queso cremoso funcionan perfecto. Si usás un queso muy duro, el relleno no va a quedar tan suave.
- Podés hacerlos con anticipación: prepará los panqueques, guardalos apilados con separadores o bien tapados en la heladera y rellenalos al momento de calentar.
- Para una versión más completa: podés sumar al relleno un poco de pollo desmenuzado, champiñones salteados o cebolla rehogada, pero sin cargar demasiado para que no se rompan.
- Para servirlos mejor: calentarlos apenas antes de llevar a la mesa hace que el queso quede cremoso y que el panqueque mantenga una textura suave.
Estos panqueques son una forma simple de hacer un almuerzo salado con buena presentación y pocos pasos.
Quedan coloridos, cremosos y con aspecto casero, ideales para comer solos o acompañados con una ensalada fresca.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra