Trufas de dulce de leche
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Trufas de dulce de leche

Estas trufas quedan cremosas por dentro, dulces y con una cubierta brillante que las hace muy tentadoras.

Son ideales para preparar como postre individual, para una mesa dulce o para acompañar una merienda especial.

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La mezcla es simple, se arma fácil y queda con una textura suave, firme y bien sabrosa.

Ingredientes

  • 250 gramos de galletitas dulces molidas
  • 300 gramos de dulce de leche repostero
  • 2 cucharadas de queso crema
  • 25 gramos de manteca

Preparación

  1. Triturá las galletitas hasta que queden bien molidas. Podés hacerlo con procesadora o colocarlas dentro de una bolsa y aplastarlas con un palo de amasar. Reservá unas cucharadas aparte para usar después en la cobertura.
  2. Colocá la mayor parte de las galletitas molidas en un bol. Agregá el dulce de leche repostero y el queso crema. Mezclá con una cuchara hasta que empiece a formarse una pasta espesa.
  3. Cuando la mezcla esté más firme, terminá de unir con las manos limpias. Tiene que quedar una preparación húmeda, moldeable y que no se desarme. Si está muy blanda, sumá un poco más de galletitas molidas. Si está demasiado seca, agregá apenas un poquito más de dulce de leche.
  4. Tapá el bol y llevá la mezcla a la heladera durante 20 o 30 minutos. Este descanso ayuda a que tome cuerpo y sea más fácil formar las trufas.
  5. Retirá la preparación del frío y tomá porciones del mismo tamaño. Formá bolitas con las manos, tratando de que queden parejas y redondas. Acomodalas sobre una placa o plato con papel manteca.
  6. Llevá las trufas nuevamente a la heladera mientras preparás la cobertura. Esto ayuda a que estén firmes al momento de bañarlas.
  7. Colocá unas cucharadas de dulce de leche en un recipiente chico junto con la manteca. Calentá apenas a baño María o unos segundos en microondas, mezclando hasta obtener una salsa lisa, brillante y más fluida.
  8. Bañá cada trufa con la cobertura tibia, dejando que caiga de manera natural por los costados. No hace falta cubrirlas de forma perfecta; ese aspecto cremoso y brillante las hace más atractivas.
  9. Antes de que la cobertura se enfríe por completo, espolvoreá por encima las galletitas molidas que habías reservado. Presioná apenas si querés que se adhieran mejor.
  10. Llevá las trufas a la heladera durante al menos 1 hora, hasta que estén firmes y listas para servir.

Tips y consejos:

  • El dulce de leche repostero es la mejor opción porque tiene más cuerpo y permite formar trufas firmes sin que se deformen.
  • El queso crema ayuda a suavizar el sabor y deja una textura más cremosa, pero no conviene pasarse para que la mezcla no quede floja.
  • Si querés una cobertura más brillante, calentá el dulce de leche apenas. No tiene que hervir ni quedar líquido de más.
  • Para que salgan prolijas, formá todas las bolitas del mismo tamaño antes de bañarlas.
  • Si la mezcla se pega mucho en las manos, podés humedecerlas apenas o enfriarla unos minutos más.
  • Se pueden guardar en la heladera en un recipiente cerrado durante varios días. Frías quedan más firmes, pero al reposar unos minutos a temperatura ambiente se vuelven más cremosas.

Estas trufas de dulce de leche son fáciles, vistosas y muy rendidoras.

Quedan con una cobertura suave, una base cremosa y una lluvia crocante por encima que las hace perfectas para servir en cualquier ocasión.

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