Estas trufas quedan cremosas por dentro, dulces y con una cubierta brillante que las hace muy tentadoras.
Son ideales para preparar como postre individual, para una mesa dulce o para acompañar una merienda especial.

Te recomendamos: Torta cremosa de galletitas con chocolate ¡Sin horno!
La mezcla es simple, se arma fácil y queda con una textura suave, firme y bien sabrosa.
Ingredientes
- 250 gramos de galletitas dulces molidas
- 300 gramos de dulce de leche repostero
- 2 cucharadas de queso crema
- 25 gramos de manteca
Preparación
- Triturá las galletitas hasta que queden bien molidas. Podés hacerlo con procesadora o colocarlas dentro de una bolsa y aplastarlas con un palo de amasar. Reservá unas cucharadas aparte para usar después en la cobertura.
- Colocá la mayor parte de las galletitas molidas en un bol. Agregá el dulce de leche repostero y el queso crema. Mezclá con una cuchara hasta que empiece a formarse una pasta espesa.
- Cuando la mezcla esté más firme, terminá de unir con las manos limpias. Tiene que quedar una preparación húmeda, moldeable y que no se desarme. Si está muy blanda, sumá un poco más de galletitas molidas. Si está demasiado seca, agregá apenas un poquito más de dulce de leche.
- Tapá el bol y llevá la mezcla a la heladera durante 20 o 30 minutos. Este descanso ayuda a que tome cuerpo y sea más fácil formar las trufas.
- Retirá la preparación del frío y tomá porciones del mismo tamaño. Formá bolitas con las manos, tratando de que queden parejas y redondas. Acomodalas sobre una placa o plato con papel manteca.
- Llevá las trufas nuevamente a la heladera mientras preparás la cobertura. Esto ayuda a que estén firmes al momento de bañarlas.
- Colocá unas cucharadas de dulce de leche en un recipiente chico junto con la manteca. Calentá apenas a baño María o unos segundos en microondas, mezclando hasta obtener una salsa lisa, brillante y más fluida.
- Bañá cada trufa con la cobertura tibia, dejando que caiga de manera natural por los costados. No hace falta cubrirlas de forma perfecta; ese aspecto cremoso y brillante las hace más atractivas.
- Antes de que la cobertura se enfríe por completo, espolvoreá por encima las galletitas molidas que habías reservado. Presioná apenas si querés que se adhieran mejor.
- Llevá las trufas a la heladera durante al menos 1 hora, hasta que estén firmes y listas para servir.
Tips y consejos:
- El dulce de leche repostero es la mejor opción porque tiene más cuerpo y permite formar trufas firmes sin que se deformen.
- El queso crema ayuda a suavizar el sabor y deja una textura más cremosa, pero no conviene pasarse para que la mezcla no quede floja.
- Si querés una cobertura más brillante, calentá el dulce de leche apenas. No tiene que hervir ni quedar líquido de más.
- Para que salgan prolijas, formá todas las bolitas del mismo tamaño antes de bañarlas.
- Si la mezcla se pega mucho en las manos, podés humedecerlas apenas o enfriarla unos minutos más.
- Se pueden guardar en la heladera en un recipiente cerrado durante varios días. Frías quedan más firmes, pero al reposar unos minutos a temperatura ambiente se vuelven más cremosas.
Estas trufas de dulce de leche son fáciles, vistosas y muy rendidoras.
Quedan con una cobertura suave, una base cremosa y una lluvia crocante por encima que las hace perfectas para servir en cualquier ocasión.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra