Este pan casero es ideal para esos días en los que necesitás una solución rápida, sin complicarte con levadura o largos tiempos de levado.
Se prepara en apenas minutos, no requiere horno y es perfecto para acompañar cualquier comida o para rellenar como una especie de pan pita. Queda tierno, suave y muy sabroso.

Te recomendamos: Cómo hacer Fideos moñitos caseros
Ingredientes
-
2 tazas de harina de trigo (aproximadamente 250 g)
-
½ cucharadita de sal
-
¾ taza de agua tibia (180 ml)
Preparación
-
En un bowl grande, colocá la harina junto con la sal. Mezclá bien para distribuir el sabor de forma pareja.
-
Agregá el agua tibia de a poco mientras mezclás con una cuchara o con las manos, hasta que toda la harina se humedezca y se forme una masa blanda.
-
Amasá la masa durante unos 2 a 3 minutos sobre la mesada apenas enharinada. No hace falta amasar mucho: cuando deje de pegarse en los dedos y esté elástica, ya está lista.
-
Dividí la masa en 4 a 6 partes iguales, según el tamaño que quieras lograr. Formá bollitos y luego aplastalos con la mano o con un palote hasta que tengan un espesor de medio centímetro.
-
Calentá una sartén antiadherente (o de hierro) a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, cociná cada disco por 2 a 3 minutos por lado. Vas a notar que se inflan levemente y se doran con un tono parejo, como se ve en la imagen.
-
Una vez cocidos, retirá del fuego y tapalos con un repasador limpio para que se mantengan suaves hasta el momento de servir.
Consejos:
-
Este pan no lleva levadura, así que no necesita reposo. Es ideal para preparar al momento, sin planificar con antelación.
-
Podés agregar una cucharada de aceite de oliva a la masa para darle más elasticidad y sabor.
-
Si te gusta el sabor del ajo o las hierbas, podés sumar a la masa ajo en polvo, orégano seco, romero o semillas (sésamo, lino).
-
Para una versión más saludable, reemplazá la mitad de la harina blanca por harina integral o de avena.
-
Se puede rellenar como si fuera un pan pita: al cocinarlo se forma una capa interna que podés abrir con cuidado y rellenar con fiambres, queso, verduras o lo que tengas a mano.
-
Si querés que queden más infladitos, hacelos un poco más gruesos y tapá la sartén mientras se cocinan.
-
Estos panes también se pueden congelar. Cocinalos, dejalos enfriar y guardalos en bolsas herméticas. Cuando los necesites, solo tenés que calentarlos unos minutos en sartén o tostadora.
Una receta express que rinde, se adapta a todos los gustos y no necesita horno ni ingredientes raros. ¡Probala y vas a querer hacerla siempre!
Raza Italiana Cosas de la terra nostra