Si estás buscando una opción saludable, rica y fácil de preparar para tus meriendas o desayunos, este bizcochuelo de avena y frutas es ideal.
No lleva harina de trigo ni leche, por lo que es perfecto para quienes buscan reducir el consumo de gluten o de lácteos.

Te recomendamos: Cómo hacer torta integral de naranjas
Además, gracias a las frutas, queda húmedo, esponjoso y con un sabor natural que no necesita ingredientes artificiales.
Ingredientes
-
3 huevos
-
1 ½ taza de copos de avena
-
½ taza de aceite de coco o aceite neutro (girasol o maíz)
-
½ taza de azúcar
-
3 bananas maduras
-
3 manzanas rojas
-
½ taza de pasas de uva
-
½ taza de nueces picadas
-
1 cucharada de polvo de hornear
-
1 cucharada de canela en polvo
Preparación
-
Comenzar precalentando el horno a 180 grados. Preparar un molde redondo o rectangular, engrasándolo con un poco de aceite o rocío vegetal. Si querés, podés espolvorear un poco de avena triturada en la base para que sea más fácil desmoldar.
-
Pelar las bananas y las manzanas. Cortar ambas en cubos pequeños. Las bananas deben estar bien maduras para aportar dulzor y humedad natural.
-
Colocar los copos de avena en una licuadora o procesadora y triturarlos hasta obtener una especie de harina gruesa. No hace falta que quede completamente fina.
-
En un bol grande, mezclar la avena procesada con el azúcar, la canela, las pasas de uva, las nueces picadas y el polvo de hornear. Integrar bien todos los ingredientes secos.
-
En otro recipiente, batir los huevos junto con el aceite de coco derretido (o el aceite que elijas). Batir hasta que la mezcla quede homogénea.
-
Agregar las frutas cortadas a la mezcla de ingredientes secos y, a continuación, incorporar los huevos batidos con el aceite. Mezclar todo con movimientos envolventes usando una espátula o cuchara de madera. No batir demasiado, solo lo necesario para que todos los ingredientes se integren.
-
Volcar la preparación en el molde previamente engrasado. Si querés darle un toque decorativo, podés espolvorear unos copos de avena por encima antes de llevar al horno.
-
Cocinar durante 45 minutos o hasta que al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio. Si ves que la superficie dora demasiado rápido, podés cubrirla con papel aluminio durante los últimos minutos de cocción.
-
Retirar del horno y dejar enfriar antes de desmoldar para evitar que el bizcochuelo se rompa.
Consejos:
-
Si querés darle más sabor, podés agregar una cucharadita de esencia de vainilla o un poco de ralladura de naranja a la mezcla.
-
Si preferís un bizcochuelo más húmedo, podés incorporar una cucharada de miel o un chorrito de jugo de naranja.
-
En caso de no tener aceite de coco, cualquier aceite vegetal neutro funciona bien.
-
Si querés que sea aún más saludable, podés reemplazar el azúcar por azúcar mascabo o algún endulzante natural como miel o stevia, ajustando la cantidad a tu gusto.
-
Este bizcochuelo también admite otras frutas como peras, ciruelas o duraznos en cubos, si querés variar.
-
Para conservarlo, guardalo en un recipiente hermético a temperatura ambiente por uno o dos días, o en la heladera hasta por cinco días.
Este bizcochuelo es perfecto para acompañar un mate, un té o un café, y una excelente opción para quienes buscan recetas fáciles, saludables y libres de ingredientes refinados.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra