Este postre borracho combina sabores intensos de chocolate y café con capas de crema que equilibran muy bien el conjunto. Es uno de esos postres clásicos de cuchara que gana sabor después de unas horas de frío, cuando todos los ingredientes terminan de integrarse.
El cacao y el licor aportan carácter, mientras que la crema mantiene una textura suave.

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Ingredientes
Para las capas:
- 300 gr de vainillas
- 250 ml de café fuerte preparado y frío
- 60 ml de licor de café, coñac o ron
- 1 cda de azúcar
Para la crema de chocolate:
- 300 ml de leche
- 100 gr de chocolate semiamargo
- 2 yemas
- 50 gr de azúcar
- 25 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para la crema:
- 300 ml de crema de leche bien fría
- 50 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para terminar:
- 2 cdas de cacao amargo
- 50 gr de chocolate semiamargo picado o rallado
Preparación
- Prepará el café, agregá la cucharada de azúcar y dejalo enfriar completamente. Una vez frío, incorporá el licor elegido y mezclá.
- Para la crema de chocolate, colocá las yemas, el azúcar y la maicena en una cacerola. Mezclá hasta que no queden grumos y agregá la leche de a poco.
- Llevá a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente. Cuando comience a espesar, retirala del fuego y agregá el chocolate picado y la vainilla. Mezclá hasta conseguir una crema lisa. Cubrí con film en contacto y dejá enfriar.
- Batí la crema de leche fría junto con el azúcar impalpable y la vainilla hasta obtener una consistencia firme pero cremosa. Evitá batirla demasiado.
- Pasá las vainillas rápidamente por la mezcla de café y licor. Deben absorber una buena cantidad de líquido, pero conservando suficiente estructura para poder acomodarlas.
- Cubrí la base de una fuente mediana con una primera capa de vainillas. Distribuí encima una porción generosa de crema de chocolate.
- Agregá otra capa de vainillas humedecidas, esta vez dejando que absorban unos segundos más de café en las zonas que notes más secas. Cubrí con parte de la crema batida.
- Repetí las capas hasta terminar los ingredientes. Finalizá con una capa abundante de crema batida y alisala de manera rústica con una espátula.
- Cubrí el postre y llevalo a la heladera durante al menos 6 horas. Si podés dejarlo toda la noche, los sabores se integran todavía mejor.
- Antes de servir, espolvoreá cacao amargo y distribuí por encima el chocolate picado.
Tips y consejos
- No uses café caliente porque puede desarmar demasiado las vainillas.
- Para una textura más jugosa, reservá unas cucharadas de café y agregalas suavemente sobre la primera capa antes de colocar la crema.
- El chocolate semiamargo ayuda a equilibrar el dulzor de las vainillas y la crema.
- No conviene escatimar con el tiempo de heladera: el reposo permite que las capas se asienten y mantengan una textura suave.
- Si preferís un sabor alcohólico menos intenso, reducí el licor a 30 ml y completá con café.
- Servilo bien frío y mantenelo siempre refrigerado.
Después del descanso en la heladera, el café, el chocolate y la crema quedan mucho más integrados, logrando un postre intenso, suave y bien equilibrado.
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