Este pastel combina una base firme y crocante con un relleno suave de ricota y chocolate. La ricota aporta una textura cremosa pero con cuerpo, mientras que el cacao y el chocolate le dan un sabor más intenso.
Es un postre simple de preparar, pero con una combinación que sale de las tortas más tradicionales.

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Ingredientes
Para la base:
- 220 gr de galletitas de chocolate o vainilla
- 90 gr de manteca derretida
- 1 cda de cacao amargo, opcional
Para el relleno:
- 500 gr de ricota bien escurrida
- 150 gr de chocolate semiamargo
- 120 gr de azúcar
- 3 huevos
- 100 ml de crema de leche
- 2 cdas de cacao amargo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cda de maicena
Para terminar:
- 40 gr de chocolate semiamargo rallado o picado fino
Preparación
- Triturá las galletitas hasta obtener migas finas. Mezclalas con la manteca derretida y, si querés intensificar el sabor, agregá una cucharada de cacao amargo.
- Volcá la mezcla en un molde desmontable de unos 22 cm y presioná bien sobre la base con la parte trasera de una cuchara o con la mano. La capa debe quedar compacta y pareja. Llevá a la heladera durante unos 20 minutos.
- Derretí el chocolate semiamargo a baño María o en microondas, en intervalos cortos. Dejalo entibiar unos minutos.
- Colocá la ricota en un bowl amplio y mezclala con el azúcar hasta obtener una preparación uniforme. Si la ricota tiene grumos grandes, podés pisarla previamente con un tenedor.
- Incorporá los huevos de a uno, mezclando suavemente después de cada agregado. Sumá la crema de leche, la vainilla, el cacao y la maicena.
- Agregá el chocolate derretido y mezclá hasta que el relleno quede homogéneo. No hace falta batir demasiado; alcanza con integrar bien todos los ingredientes.
- Volcá la preparación sobre la base fría y alisá la superficie con una espátula.
- Llevá a horno precalentado a 160 °C durante unos 45 a 55 minutos. El centro debe quedar firme en los bordes y apenas tembloroso en la parte central.
- Apagá el horno y dejá el pastel dentro durante 15 minutos con la puerta entreabierta. Después retiralo y dejalo enfriar completamente.
- Llevá a la heladera durante al menos 4 horas antes de desmoldar. Terminá con chocolate rallado o picado por encima.
Tips y consejos
- La ricota tiene que estar bien escurrida. Si contiene demasiado líquido, el relleno puede quedar flojo.
- No batas en exceso después de incorporar los huevos, porque demasiada aireación puede generar grietas durante la cocción.
- El chocolate semiamargo funciona mejor porque equilibra el dulzor del relleno.
- No esperes a que el centro esté completamente firme dentro del horno. Termina de asentarse mientras se enfría.
- La base debe quedar bien presionada para que no se desarme al cortar.
- Si querés una textura más lisa, podés procesar la ricota antes de mezclarla.
- El descanso en frío es importante para que el relleno tome cuerpo y la base conserve mejor su estructura.
- Se conserva en la heladera durante 3 o 4 días, bien cubierto.
La combinación de ricota y chocolate resulta suave, intensa y distinta a una torta clásica, mientras que la base crocante aporta el contraste justo.
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