Estos budincitos individuales de yogur y limón son simples, suaves y muy fáciles de preparar en casa.
Tienen una miga húmeda, un sabor fresco y una terminación dulce que los hace lucir mucho más elaborados sin sumar pasos complicados.

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Ingredientes
Para los budincitos:
- 2 huevos
- 120 gr de azúcar
- 125 gr de yogur natural
- 80 ml de aceite neutro
- Ralladura de 1 limón
- 2 cdas de jugo de limón
- 180 gr de harina leudante
- 1 pizca de sal
Para el glaseado:
- 100 gr de azúcar impalpable
- 2 o 3 cdas de jugo de limón
- Ralladura de limón, para terminar
Preparación
- Colocá los huevos y el azúcar en un bowl. Batí durante unos minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y apenas espumosa.
- Agregá el yogur natural, el aceite, la ralladura de limón y el jugo de limón. Mezclá hasta integrar bien todos los ingredientes.
- Sumá la harina leudante junto con la pizca de sal. Incorporá con movimientos suaves, sin batir de más, hasta obtener una preparación pareja y sin restos secos de harina.
- Prepará moldes individuales para budín o muffins. Podés enmantecarlos y enharinarlos, usar pirotines firmes o colocar papel manteca en la base si los moldes son pequeños.
- Llená cada molde hasta tres cuartas partes de su capacidad. No los llenes hasta arriba, porque la masa crece durante la cocción.
- Llevá a horno precalentado a 170 °C durante 18 a 25 minutos, según el tamaño de los moldes. Están listos cuando se ven dorados y, al pinchar el centro con un palillo, sale limpio.
- Retiralos del horno y dejalos reposar unos minutos antes de desmoldar. Después pasalos a una rejilla o plato amplio para que terminen de asentarse.
- Para el glaseado, mezclá el azúcar impalpable con el jugo de limón de a poco, hasta lograr una textura espesa pero fluida. Si queda muy líquido, agregá un poco más de azúcar; si queda demasiado firme, sumá unas gotas más de limón.
- Cubrí los budincitos con el glaseado y terminá con un poco de ralladura de limón por arriba. Dejá que el glaseado se asiente unos minutos antes de servir.
Tips y consejos
- El yogur natural ayuda a que la miga quede más húmeda y suave. Si usás yogur endulzado, podés bajar apenas la cantidad de azúcar de la receta para que no queden demasiado dulces.
- No batas la masa una vez que agregás la harina. Mezclar de más puede hacer que los budincitos pierdan suavidad y queden más compactos. Lo mejor es integrar con espátula o batidor de mano, solo hasta que no se vea harina seca.
- La ralladura de limón conviene hacerla justo antes de usarla, porque así conserva mejor el aroma. Evitá rallar la parte blanca, ya que puede aportar un gusto amargo.
- Si no tenés moldes individuales de budín, podés usar moldes para muffins. En ese caso, el tiempo de cocción puede ser un poco menor, así que conviene revisarlos antes.
- Para que el glaseado quede lindo y no desaparezca sobre la masa, los budincitos tienen que estar fríos o apenas templados. Si están muy calientes, el glaseado se derrite y se absorbe demasiado.
- Si querés una miga más aromática, podés sumar unas gotas de esencia de vainilla a la preparación. Combina muy bien con el limón y no tapa el sabor principal.
- Para conservarlos, guardalos en un recipiente cerrado. Se mantienen bien durante 2 o 3 días, aunque el glaseado puede perder un poco de firmeza con el paso de las horas.
- También se pueden hacer sin glaseado y terminar con apenas azúcar impalpable. Es una opción más simple, pero igualmente queda muy bien si querés una presentación más suave.
Estos budincitos son una receta práctica, rendidora y con una presentación muy linda.
Con pocos ingredientes, salen suaves, aromáticos y listos para acompañar algo rico en cualquier momento.
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