Estos bocaditos quedan dorados por fuera y suaves por dentro, con pequeños trozos de brócoli y un centro de mozzarella derretida.
La preparación rinde una buena cantidad y permite formar unidades grandes, similares a las que aparecen en la imagen.

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Ingredientes
- 700 gr de brócoli
- 300 gr de mozzarella
- 2 huevos
- 140 gr de pan rallado
- 80 gr de queso rallado
- 3 cdas de harina 0000
- 2 dientes de ajo
- 1 cdita de orégano
- ½ cdita de pimentón
- Sal y pimienta a gusto
- Aceite para pincelar
Para la salsa:
- 200 gr de queso crema
- 2 cdas de leche
- 1 cda de jugo de limón
- 1 cda de perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
Preparación
- Separar el brócoli en ramitos, lavarlo bien y cocinarlo en abundante agua hirviendo con una pizca de sal durante unos 5 minutos. Debe quedar tierno, pero conservar cierta firmeza.
- Escurrirlo y dejarlo enfriar. Luego colocarlo sobre un repasador limpio o papel absorbente y presionar suavemente para retirar la mayor cantidad de humedad posible. Este paso ayuda a que los bocaditos mantengan la forma.
- Picar el brócoli con un cuchillo hasta obtener trozos pequeños. No hace falta convertirlo en puré, ya que es mejor que conserve algo de textura.
- Colocarlo en un bowl amplio y agregar los huevos, el queso rallado, la harina, el pan rallado, los dientes de ajo bien picados, el orégano y el pimentón.
- Condimentar con sal y pimienta. Mezclar bien hasta obtener una preparación húmeda, firme y fácil de trabajar con las manos. Si todavía está demasiado blanda, incorporar un poco más de pan rallado.
- Cortar la mozzarella en cubos de tamaño mediano. Es importante que no sean demasiado grandes para poder cerrar bien cada bocadito.
- Tomar una porción de la mezcla de brócoli y aplanarla sobre la palma de la mano. Colocar un cubo de mozzarella en el centro y cubrirlo completamente con la preparación.
- Presionar con suavidad y formar una bolita compacta. Repetir el procedimiento hasta terminar todos los ingredientes. Con estas cantidades se pueden obtener entre 12 y 14 bocaditos grandes.
- Acomodarlos sobre una placa cubierta con papel manteca o ligeramente aceitada, dejando un poco de espacio entre cada uno.
- Pincelar la superficie con una pequeña cantidad de aceite. Cocinar en horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 25 minutos.
- A mitad de la cocción, darlos vuelta con cuidado para que se doren de manera pareja. Retirarlos cuando tengan una superficie firme y bien dorada.
- Dejarlos reposar durante unos minutos antes de servir. Esto permite que se afirmen y evita que se desarmen al levantarlos de la placa.
- Para la salsa, mezclar el queso crema con la leche, el jugo de limón y el perejil. Condimentar con sal y pimienta y revolver hasta obtener una consistencia suave.
Tips y consejos
- El brócoli debe estar bien escurrido para que la preparación no quede aguada.
- No procesarlo demasiado ayuda a conservar una textura más agradable.
- La mozzarella tiene que quedar completamente encerrada para que no se escape durante la cocción.
- Si la mezcla se pega en las manos, se pueden humedecer apenas antes de formar cada unidad.
- Para una superficie más crocante, se pueden pasar por un poco de pan rallado antes de colocarlos en la placa.
- También se pueden preparar con anticipación y conservar crudos en la heladera durante algunas horas.
- Una vez cocidos, se guardan hasta dos días en un recipiente cerrado.
Al abrirlos, el interior queda suave y la mozzarella se mezcla con el brócoli sin perder la forma.
Servidos con la salsa cremosa, resultan muy tentadores y abundantes.
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