Estas tortitas quedan doradas por fuera y muy suaves por dentro, con una textura húmeda gracias a la ricota y un aroma fresco de limón.
Se preparan directamente en la sartén y llevan pocos ingredientes, por lo que son una opción sencilla pero diferente.

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Ingredientes
- 500 gr de ricota
- 2 huevos
- 80 gr de azúcar
- 100 gr de harina 0000
- 1 cdita de polvo de hornear
- Ralladura fina de 2 limones
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 20 gr de manteca o aceite neutro para la sartén
Para acompañar:
- Miel, cantidad necesaria
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria
- Frambuesas y arándanos, opcional
- Ralladura fina de limón, opcional
Preparación
- Colocá la ricota en un bowl y desarmala con un tenedor. Si tiene demasiado líquido, dejala escurrir previamente durante unos minutos para evitar que la mezcla quede floja.
- Agregá los huevos, el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la pizca de sal. Mezclá hasta que los ingredientes queden bien integrados.
- Incorporá la harina y el polvo de hornear. Uní con una espátula hasta obtener una preparación espesa, húmeda y fácil de tomar con una cuchara.
- Dejá reposar la mezcla durante 15 minutos. En ese tiempo, la harina absorberá parte de la humedad y las tortitas mantendrán mejor su forma en la sartén.
- Calentá una sartén antiadherente a fuego bajo o medio-bajo. Agregá una pequeña cantidad de manteca o aceite y distribuí bien por toda la base.
- Tomá porciones de la preparación con una cuchara grande. Colocalas en la sartén y acomodalas suavemente para formar tortitas redondas y algo gruesas.
- No llenes demasiado la sartén. Es mejor cocinar pocas unidades por vez para poder darlas vuelta sin romperlas.
- Cociná durante 4 o 5 minutos, hasta que la parte inferior esté dorada y los bordes comiencen a verse firmes.
- Despegá cada tortita con una espátula ancha y dala vuelta con cuidado. Cociná del otro lado durante unos 3 o 4 minutos.
- Si se doran demasiado rápido, bajá el fuego. La cocción debe ser lenta para que el centro quede firme y húmedo, sin permanecer crudo.
- Retirá las tortitas y acomodalas sobre un plato. Repetí el procedimiento con el resto de la mezcla, agregando más manteca o aceite solamente cuando sea necesario.
- Terminá con una pequeña cantidad de azúcar impalpable, ralladura de limón y algunos frutos rojos. Agregá un hilo de miel al momento de servir.
Tips y consejos
- La ricota debe estar bien escurrida, pero no completamente seca.
- No agregues demasiada harina para corregir la consistencia, porque el interior perderá humedad.
- Usá solamente la parte amarilla de la cáscara del limón para evitar sabores amargos.
- Cocinalas a fuego moderado para que el centro alcance a cocinarse antes de que la superficie se queme.
- La mezcla no tiene que ser líquida como la de los panqueques; debe sostenerse al colocarla en la sartén.
- Si cuesta darlas vuelta, esperá un minuto más hasta que la base esté firme.
- Para conseguir tortitas parejas sin que se vean artificiales, usá la misma cuchara para medir las porciones y acomodalas apenas.
- Se conservan hasta 2 días en la heladera, dentro de un recipiente cerrado.
- Para recuperar su textura, calentarlas brevemente en una sartén a fuego bajo.
Al partirlas, el interior queda húmedo, tierno y con la textura propia de la ricota.
El limón aporta frescura y evita que resulten demasiado dulces.
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