El cheesecake de Nueva York se caracteriza por ser alto, denso y muy cremoso, con una base fina de galletitas y una superficie apenas dorada.
A diferencia de versiones más livianas o sin horno, este se cocina lentamente para conseguir un interior firme pero suave, con mucho sabor a queso crema.

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Ingredientes
Para la base
- 220 gr de galletitas de vainilla
- 90 gr de manteca derretida
Para el relleno
- 900 gr de queso crema
- 200 gr de azúcar
- 200 ml de crema de leche
- 4 huevos
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 20 gr de maicena
- Ralladura fina de 1 limón, opcional
Procedimiento
- Precalentar el horno a 160 °C y preparar un molde desmontable de aproximadamente 22 cm.
- Triturar las galletitas hasta obtener migas finas.
- Mezclarlas con la manteca derretida hasta que toda la preparación quede ligeramente húmeda.
- Volcar la mezcla en la base del molde y presionar con el fondo de un vaso hasta formar una capa compacta y pareja.
- Llevar la base a la heladera mientras se prepara el relleno.
- Colocar el queso crema en un recipiente amplio y mezclarlo hasta que quede suave.
- Agregar el azúcar y continuar mezclando sin incorporar demasiado aire.
- Incorporar la crema de leche y la esencia de vainilla.
- Agregar los huevos de a uno, mezclando suavemente después de cada incorporación.
- Añadir la maicena y, si se desea, la ralladura de limón.
- Mezclar solamente hasta conseguir una preparación lisa y homogénea.
- Volcar el relleno sobre la base de galletitas y emparejar la superficie.
- Llevar al horno durante aproximadamente 60 a 75 minutos.
- Retirar cuando los bordes estén firmes y el centro todavía conserve un ligero movimiento.
- Apagar el horno y dejar el cheesecake dentro con la puerta entreabierta durante unos 30 minutos.
- Retirar y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente.
- Llevar a la heladera durante al menos 6 horas, preferentemente de un día para el otro.
- Desmoldar con cuidado y cortar una porción para comprobar la textura interior antes de servir.
Tips y consejos
- El queso crema debe estar a temperatura ambiente para que el relleno quede más uniforme.
- No conviene batir demasiado la preparación porque incorporar exceso de aire puede favorecer la aparición de grietas.
- Agregar los huevos de a uno ayuda a mantener una mezcla más estable.
- Cocinar a temperatura moderada permite obtener una textura más cremosa.
- El centro no debe quedar completamente firme al momento de retirar del horno.
- El enfriado gradual ayuda a evitar cambios bruscos de temperatura.
- Respetar varias horas de frío es fundamental para que el cheesecake termine de asentarse.
- Utilizar un molde desmontable facilita mucho el desmolde.
- Para conseguir cortes más prolijos, conviene usar un cuchillo caliente y limpiarlo entre cada porción.
- Se conserva bien en la heladera durante 3 o 4 días.
El resultado es un cheesecake alto y compacto, con una base crocante y un interior muy cremoso que mantiene perfectamente la forma al cortar, pero conserva una textura suave y delicada.
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