Las pakoras de cebolla son unos bocados fritos muy sabrosos, crocantes por fuera y tiernos por dentro.
Se preparan con cebolla cortada fina, harina de garbanzo y especias, formando pequeñas porciones irregulares que se fríen hasta quedar bien doradas. Son ideales como snack, entrada o para acompañar una picada distinta.

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Ingredientes
- 2 cebollas grandes
- 150 gr de harina de garbanzo
- 2 cdas de harina común
- 1 cdita de cúrcuma
- 1/2 cdita de comino
- 1/2 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de ají molido, opcional
- 2 cdas de perejil o cilantro picado
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 80 a 100 ml de agua
- Aceite para freír
Preparación
- Pelar las cebollas y cortarlas en tiras finas.
- Colocarlas en un recipiente amplio y separarlas bien con las manos.
- Agregar la harina de garbanzo, la harina común, la cúrcuma, el comino, el pimentón, el ají molido, la sal y la pimienta.
- Incorporar el perejil o cilantro picado.
- Mezclar bien con las manos para que todas las tiras de cebolla queden cubiertas con las harinas y las especias.
- Agregar el agua de a poco, mezclando después de cada incorporación.
- La preparación debe quedar húmeda y pegajosa, pero no líquida. Las tiras de cebolla tienen que mantenerse unidas al tomar una porción con la mano.
- Dejar reposar la mezcla durante unos 10 minutos para que la cebolla libere un poco de humedad y se integren mejor los ingredientes.
- Calentar abundante aceite en una sartén profunda o cacerola.
- Tomar pequeñas porciones de la mezcla con los dedos o con una cuchara, sin compactarlas demasiado.
- Colocar cuidadosamente cada porción en el aceite caliente.
- Freír de a pocas unidades para evitar que baje demasiado la temperatura.
- Cocinar durante varios minutos, girándolas cuando sea necesario, hasta que estén bien doradas y crocantes.
- Retirar con una espumadera y colocar sobre papel absorbente.
- Servir calientes, cuando todavía conservan mejor la textura crocante.
Tips y consejos
- Cortar la cebolla bien fina ayuda a que se cocine rápidamente y quede crocante.
- La mezcla no debe quedar demasiado líquida porque las pakoras perderían su forma.
- No conviene hacer porciones demasiado grandes, ya que podrían quedar crudas en el centro.
- La forma irregular es parte de su aspecto característico, por lo que no hace falta moldearlas perfectamente.
- Si la cebolla libera mucho líquido durante el reposo, se puede agregar una pequeña cantidad extra de harina de garbanzo.
- El aceite debe estar caliente, pero no al punto de quemar rápidamente la superficie.
- Freír pocas unidades por vez ayuda a conseguir un dorado más parejo.
- El comino y la cúrcuma aportan gran parte del sabor característico.
- Se pueden acompañar con una salsa de yogur, una salsa picante suave o alguna salsa verde.
- Recién hechas es cuando mejor se disfruta el contraste entre los bordes crocantes y la cebolla tierna del interior.
El resultado son pakoras doradas, bien crocantes y llenas de sabor, con tiras de cebolla visibles y una mezcla de especias que las convierte en un snack diferente y muy tentador.
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