Estos sacramentos salados son una opción clásica de panadería, ideales para acompañar el mate, una picada o una merienda salada.
Se preparan con una masa tierna y hojaldrada, rellena con jamón y queso, y quedan dorados por fuera, suaves por dentro y con el queso bien fundido.

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Ingredientes
Para la masa
- 500 gr de harina 000
- 10 gr de sal
- 25 gr de levadura fresca
- 250 ml de leche tibia
- 40 gr de azúcar
- 1 huevo
- 50 gr de manteca
Para el empaste
- 150 gr de manteca
- 30 gr de harina
Para el relleno
- 200 gr de jamón cocido
- 200 gr de queso en fetas o muzzarella firme
Para terminar
- 1 huevo
- 1 cda de leche
Preparación
- Colocar la harina en un recipiente amplio y agregar la sal.
- En otro recipiente, disolver la levadura en la leche tibia junto con el azúcar.
- Agregar el huevo y mezclar.
- Incorporar esta preparación a la harina y comenzar a unir.
- Agregar los 50 gr de manteca blanda y amasar durante unos minutos hasta obtener una masa lisa y pareja.
- Tapar y dejar descansar durante aproximadamente 30 minutos.
- Mezclar los 150 gr de manteca con los 30 gr de harina hasta formar una pasta homogénea.
- Estirar la masa sobre una superficie apenas enharinada hasta formar un rectángulo.
- Distribuir el empaste sobre dos tercios de la superficie.
- Doblar la masa en tres, como si fuera una carta.
- Girarla un cuarto de vuelta y estirarla nuevamente con cuidado.
- Volver a doblarla en tres.
- Llevar a la heladera durante 20 minutos.
- Repetir una vez más el estirado y el doblado para formar mejor las capas.
- Dejar descansar nuevamente en frío durante otros 20 minutos.
- Estirar la masa hasta obtener un grosor de aproximadamente 4 a 5 mm.
- Cortar triángulos medianos procurando que tengan un tamaño similar.
- Colocar en la parte más ancha de cada triángulo una porción de jamón y queso.
- Doblar apenas los extremos hacia adentro para ayudar a contener el relleno.
- Enrollar desde la base ancha hacia la punta, sin apretar demasiado.
- Darles una forma ligeramente curva y acomodarlos sobre una placa cubierta con papel manteca.
- Dejar la punta de la masa hacia abajo para evitar que se abra durante la cocción.
- Tapar y dejar levar durante aproximadamente 30 a 40 minutos.
- Precalentar el horno a 200 °C.
- Batir el huevo con la cucharada de leche y pincelar suavemente la superficie.
- Llevar al horno durante aproximadamente 18 a 22 minutos.
- Retirar cuando estén bien dorados, con las capas visibles y el queso fundido en el interior.
Tips y consejos
- La manteca del empaste debe estar blanda, pero nunca derretida.
- Los descansos en frío ayudan a mantener mejor definidas las capas.
- No conviene colocar demasiado relleno porque puede escaparse durante el horneado.
- Utilizar un queso firme ayuda a evitar que largue demasiado líquido.
- Al enrollarlos, conviene hacerlo con suavidad para no aplastar las capas.
- No es necesario que todos queden exactamente iguales; pequeñas diferencias les dan un aspecto más casero.
- Si la masa se ablanda demasiado mientras se trabaja, se puede llevar nuevamente a la heladera durante unos minutos.
- El pincelado con huevo ayuda a conseguir una superficie más brillante y dorada.
- Se disfrutan especialmente tibios, cuando el queso todavía está bien fundido.
- Si sobran, se pueden recalentar unos minutos en horno bajo para recuperar parte de la textura.
El resultado son sacramentos tiernos y hojaldrados, con una superficie dorada y un relleno abundante de jamón y queso que los hace ideales para servir recién hechos.
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