Estas masitas de manteca y limón tienen una textura suave, delicada y apenas crocante en los bordes.
La manteca les da ese sabor clásico de las masas caseras, mientras que la ralladura de limón aporta un aroma fresco que las hace ideales para acompañar el mate, el café o una merienda simple.

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Ingredientes
- 250 gr de harina 0000
- 150 gr de manteca
- 90 gr de azúcar
- 1 huevo
- Ralladura de 1 limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria para terminar
Procedimiento
- Colocar la manteca blanda en un recipiente junto con el azúcar.
- Mezclar hasta obtener una preparación cremosa y pareja.
- Agregar el huevo, la esencia de vainilla y la ralladura de limón.
- Integrar bien hasta que todos los ingredientes queden combinados.
- Incorporar la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal.
- Mezclar primero con una espátula y luego unir suavemente con las manos hasta formar una masa tierna.
- Evitar amasar demasiado. Una vez que la masa esté unida, formar un disco, envolver y llevar a la heladera durante unos 30 minutos.
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Estirar la masa sobre una superficie apenas enharinada hasta dejarla de aproximadamente medio centímetro de espesor.
- Cortar las masitas con el cortante elegido y acomodarlas sobre una placa cubierta con papel manteca.
- Dejar un pequeño espacio entre cada una para que se cocinen de manera pareja.
- Llevar al horno durante aproximadamente 10 a 14 minutos, hasta que los bordes comiencen a tomar un tono apenas dorado.
- Retirar del horno y dejar reposar unos minutos sobre la placa antes de pasarlas a una rejilla.
- Una vez frías, terminar con una pequeña cantidad de azúcar impalpable por encima.
Tips y consejos
- La manteca debe estar blanda, pero no derretida.
- Utilizar solamente la parte amarilla de la cáscara del limón evita sabores amargos.
- No conviene agregar harina de más aunque la masa resulte ligeramente tierna al principio.
- El descanso en frío facilita mucho el momento de estirar y cortar.
- Si la masa se ablanda mientras se trabaja, se puede llevar nuevamente a la heladera durante unos minutos.
- Mantener un grosor similar entre las masitas ayuda a que todas se horneen al mismo tiempo.
- No es necesario esperar a que estén completamente doradas; deben conservar un color claro con los bordes apenas tostados.
- Se puede intensificar el sabor agregando un poco más de ralladura de limón.
- Conviene esperar a que estén completamente frías antes de espolvorear el azúcar impalpable.
- Se conservan durante varios días en un recipiente bien cerrado.
El resultado son masitas delicadas y mantecosas, con una textura tierna que se desarma suavemente al morder y un perfume a limón que aparece sin tapar el sabor clásico de la manteca.
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