Estos mini pancitos se preparan directamente en sartén y quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y con un relleno bien sabroso de cebolla y queso.
Son ideales para picar porque se comen con la mano y no necesitan horno.

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Ingredientes
Para la masa:
- 300 gr de harina 000
- 7 gr de levadura seca
- 1 cdita de azúcar
- 1 cdita de sal
- 180 ml de agua tibia
- 2 cdas de aceite
Para el relleno:
- 2 cebollas medianas
- 200 gr de queso tybo, mozzarella o pategrás rallado
- 1 cda de aceite
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
Para la cocción:
- 1 a 2 cdas de aceite
Preparación
- Colocar en un bowl la harina, la levadura seca, el azúcar y la sal.
- Agregar el agua tibia y el aceite. Mezclar hasta formar una masa.
- Pasar a la mesada y amasar durante 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa y elástica.
- Formar un bollo, colocarlo nuevamente en el bowl, cubrir y dejar levar durante aproximadamente 1 hora, hasta que aumente su volumen.
- Mientras tanto, cortar las cebollas en cubitos pequeños.
- Calentar una sartén con una cucharada de aceite y cocinar la cebolla a fuego medio hasta que esté tierna y apenas dorada.
- Retirar del fuego, condimentar con sal y pimienta y dejar enfriar por completo.
- Mezclar la cebolla fría con el queso rallado.
- Dividir la masa en porciones pequeñas y formar bollitos.
- Estirar cada porción con las manos hasta obtener un disco de aproximadamente 10 cm.
- Colocar una cucharada del relleno en el centro.
- Llevar los bordes de la masa hacia arriba y unirlos bien para encerrar completamente el relleno.
- Dar vuelta cada pancito y aplastarlo suavemente con las manos hasta darle una forma redonda y algo chata.
- Calentar una sartén amplia a fuego bajo o medio-bajo con una pequeña cantidad de aceite.
- Colocar los pancitos con el cierre hacia abajo y cocinar durante aproximadamente 4 a 5 minutos.
- Darlos vuelta y cocinar otros 4 a 5 minutos, hasta que estén bien dorados de ambos lados y cocidos en el centro.
- Si son un poco gruesos, tapar la sartén durante algunos minutos para ayudar a que la masa termine de cocinarse sin quemar el exterior.
- Retirar y servir calientes.
Tips y consejos
- La cebolla debe estar fría antes de mezclarla con el queso para evitar que empiece a fundirse antes de tiempo.
- No coloques demasiado relleno porque puede dificultar el cierre de la masa.
- Sellá bien cada pancito antes de llevarlo a la sartén para que el queso no se escape.
- Cocinalos a fuego moderado para que el interior llegue a cocinarse antes de que la superficie se dore demasiado.
- Si la sartén está muy caliente, bajá el fuego antes de comenzar una nueva tanda.
- Podés usar mozzarella para un relleno más elástico o pategrás para conseguir un sabor más marcado.
- La cebolla se puede cocinar un poco más si preferís un sabor más dulce.
- No hace falta usar demasiado aceite; una capa fina alcanza para conseguir un buen dorado.
- Servidos recién hechos, el queso se mantiene fundido y la masa conserva mejor su textura.
Recién salidos de la sartén quedan especialmente ricos, con la cebolla suave y el queso bien fundido en el centro.
Funcionan muy bien solos y son una opción práctica cuando querés preparar algo casero para picar sin prender el horno.
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