Cómo hacer Stromboli de Salamín y Mozzarella
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Cómo hacer Stromboli de Salamín y Mozzarella

El stromboli es una especialidad de origen ítalo-estadounidense que combina una masa de pizza dorada con un relleno abundante de fiambres y queso.

Esta versión de salamín y mozzarella queda crocante por fuera, tierna por dentro y con un relleno irresistible.

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Ingredientes

Para la masa:

  • 500 g de harina 000
  • 300 ml de agua tibia
  • 10 g de levadura seca o 25 g de levadura fresca
  • 3 cdas de aceite de oliva
  • 1 cdita de azúcar
  • 1 cdita de sal

Para el relleno:

  • 200 g de salamín cortado en fetas finas
  • 300 g de mozzarella rallada
  • 3 cdas de queso rallado
  • 1 cdita de orégano seco
  • Pimienta negra a gusto

Para la cobertura:

  • 1 huevo
  • 1 cda de leche
  • 1 cda de aceite de oliva
  • 1 cdita de orégano
  • 1 cda de queso rallado

Preparación

  1. Colocar el agua tibia en un recipiente, agregar la levadura y el azúcar, mezclar suavemente y dejar reposar durante 10 minutos hasta que comience a formar espuma.
  2. Incorporar la harina en un bowl amplio y agregar la sal, procurando distribuirla de manera uniforme.
  3. Formar un hueco en el centro y agregar la mezcla de levadura junto con el aceite de oliva.
  4. Mezclar con una cuchara hasta que los ingredientes comiencen a unirse y se forme una masa blanda.
  5. Pasar la preparación a una mesada ligeramente enharinada y amasar durante 8 a 10 minutos hasta conseguir una masa lisa, elástica y suave.
  6. Formar un bollo, colocarlo en un recipiente apenas aceitado y cubrirlo con un repasador limpio.
  7. Dejar levar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que la masa duplique su volumen.
  8. Retirar la masa del recipiente y colocarla sobre una superficie enharinada, presionándola suavemente para quitar el exceso de aire.
  9. Estirar con un palo de amasar hasta formar un rectángulo de aproximadamente 35 × 45 cm, procurando mantener un grosor parejo de unos 5 mm.
  10. Distribuir las fetas de salamín sobre la masa, superponiéndolas ligeramente y dejando libres unos 3 cm alrededor de los bordes.
  11. Repartir la mozzarella rallada sobre el salamín, cubriendo el relleno de manera uniforme para conseguir queso fundido en cada rodaja.
  12. Espolvorear con el queso rallado, el orégano y una pequeña cantidad de pimienta negra.
  13. Comenzar a enrollar la masa desde uno de los lados más largos, avanzando lentamente y manteniendo el relleno dentro del rollo.
  14. Continuar enrollando hasta formar un cilindro grueso y parejo, procurando que las vueltas queden ajustadas, pero sin presionar demasiado la masa.
  15. Cerrar la unión longitudinal pellizcando suavemente la masa y doblar los extremos hacia abajo para evitar que el queso se escape durante la cocción.
  16. Colocar el stromboli sobre una bandeja cubierta con papel manteca, dejando la unión de la masa hacia abajo.
  17. Cubrirlo ligeramente y dejar reposar durante 15 minutos mientras se precalienta el horno a 200 °C.
  18. Batir el huevo con la leche y pincelar toda la superficie del stromboli para conseguir un dorado uniforme.
  19. Realizar cuatro o cinco cortes superficiales en diagonal sobre la parte superior, utilizando un cuchillo bien afilado para permitir la salida del vapor.
  20. Espolvorear con orégano y queso rallado, y terminar con unas gotas de aceite de oliva.
  21. Llevar al horno durante 25 a 35 minutos, hasta que la masa esté bien dorada y se observe el queso fundido a través de algunos cortes.
  22. Retirar del horno y dejar reposar durante 8 a 10 minutos antes de cortarlo para que el relleno se asiente y las rodajas mantengan su forma.
  23. Cortar en rodajas gruesas de aproximadamente 3 cm, utilizando un cuchillo serrucho y realizando movimientos suaves para no aplastar la masa.
  24. Acomodar las rodajas sobre una tabla de madera, dejando visible el interior con las capas de salamín y mozzarella fundida.

Tips y consejos

  • Masa casera: amasarla correctamente permite conseguir una textura suave por dentro y una superficie dorada al hornearse.
  • Salamín en fetas finas: se distribuye mejor y permite formar un enrollado más prolijo.
  • Mozzarella: conviene utilizar una variedad de baja humedad o escurrirla bien para evitar que la masa se humedezca demasiado.
  • Relleno abundante: distribuirlo de manera pareja permite conseguir una espiral bien marcada al cortar cada rodaja.
  • Bordes libres: dejar espacio alrededor del relleno facilita el cierre y evita que el queso se derrame.
  • Enrollado: mantener una presión moderada ayuda a formar un cilindro compacto sin romper la masa.
  • Cortes superiores: permiten liberar parte del vapor durante la cocción y aportan una presentación más atractiva.
  • Dorado: el huevo batido proporciona una superficie brillante, mientras que el queso rallado favorece una terminación gratinada.
  • Reposo: esperar unos minutos antes de cortar ayuda a conservar las capas de salamín y queso.
  • Acompañamiento: puede servirse con una salsa de tomate casera espesa para mojar las rodajas.

Una vez cortado, cada rodaja revela una espiral de salamín y mozzarella que convierte este clásico en una comida irresistible.

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