Este budín queda suave, aromático y con una miga húmeda que lo hace ideal para la merienda o para servir como postre simple.
La combinación de fruta tierna con el sabor profundo del cacao logra un resultado casero, vistoso y muy tentador.

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Además, se puede preparar en molde tipo budín o en molde savarín para que tenga una presentación más llamativa.
Ingredientes
- 3 peras medianas firmes
- 180 g de harina 0000
- 40 g de cacao amargo
- 160 g de azúcar
- 3 huevos
- 120 ml de aceite neutro
- 120 ml de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 2 cucharaditas de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 80 g de chocolate semiamargo picado
- 2 cucharadas de azúcar impalpable para decorar
- 1 cucharada de manteca para enmantecar el molde
- 1 cucharada de harina o cacao para espolvorear el molde
Preparación
- Precalentá el horno a 170 grados. Enmantecá bien un molde tipo budín grande o un molde savarín mediano. Espolvorealo con harina o cacao y retirale el excedente. Si usás cacao, el exterior del budín va a quedar más oscuro y parejo.
- Lavá y pelá las peras. Cortá una parte en cubos medianos para incorporar a la mezcla y reservá algunos gajos o cubos más prolijos para colocar en la superficie. Conviene usar peras firmes, no demasiado maduras, para que mantengan la forma durante la cocción.
- En un bowl grande, batí los huevos con el azúcar durante 3 a 4 minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y espumosa. No hace falta llegar a punto letra, pero sí incorporar algo de aire para que el budín quede más liviano.
- Agregá el aceite en forma de hilo mientras seguís batiendo. Después sumá la leche y la esencia de vainilla. Mezclá hasta integrar bien todos los líquidos.
- En otro recipiente, tamizá la harina junto con el cacao amargo, el polvo de hornear y la pizca de sal. Este paso ayuda a evitar grumos y permite que el cacao se reparta mejor en toda la preparación.
- Incorporá los ingredientes secos al bowl de los líquidos en dos o tres partes. Mezclá con espátula o batidor de mano, sin batir de más. La idea es lograr una mezcla homogénea, pero sin trabajarla demasiado para que el budín no quede pesado.
- Agregá los cubos de pera y el chocolate semiamargo picado. Mezclá suavemente para distribuirlos en toda la masa. Si querés evitar que se vayan demasiado al fondo, podés pasarlos antes por una cucharadita de harina.
- Volcá la preparación en el molde y emparejá la superficie con una espátula. Colocá por arriba algunos trozos de pera y un poco más de chocolate picado, presionando apenas para que queden integrados pero visibles.
- Llevá al horno durante 45 a 55 minutos, según el tamaño del molde. Para saber si está listo, pinchá el centro con un palillo: debe salir sin masa cruda, aunque puede tener algo de humedad por la pera o el chocolate derretido.
- Retirá el budín del horno y dejalo reposar 10 a 15 minutos dentro del molde. Después desmoldalo con cuidado sobre una rejilla o una tabla y dejalo enfriar antes de cortarlo. Si lo cortás muy caliente, la miga puede romperse.
- Cuando esté frío o apenas tibio, espolvoreá con azúcar impalpable. También podés decorarlo con unos trocitos de chocolate y algunas láminas finas de pera fresca al momento de servir.
Tips y consejos:
- Elegí peras firmes y dulces. Si están demasiado maduras, largan mucho líquido y pueden dejar la miga más pesada o húmeda de más.
- El cacao amargo le da mejor sabor que el cacao dulce. Si usás cacao azucarado, el budín puede quedar demasiado dulce y con menos intensidad.
- No batas la mezcla después de agregar la harina. Mezclar de más desarrolla el gluten y puede hacer que el budín quede compacto.
- El chocolate semiamargo combina muy bien porque equilibra el dulzor de la pera. También podés usar chocolate en chips, pero el picado irregular queda más casero y tentador.
- Si querés un budín más perfumado, podés sumar media cucharadita de canela o una pizca de nuez moscada. Usá poca cantidad para que no tape el sabor principal.
- Para conservarlo, guardalo bien tapado a temperatura ambiente por 24 horas o en la heladera si hace mucho calor. Antes de servirlo, podés dejarlo unos minutos fuera de la heladera para que recupere mejor textura.
- Si lo preparás en molde savarín, controlá la cocción desde los 40 minutos, porque al tener hueco central suele cocinarse un poco más rápido que en un molde de budín profundo.
Queda húmedo, esponjoso y con un sabor intenso, pero equilibrado.
La pera aporta suavidad y el chocolate le da ese toque profundo que lo vuelve perfecto para una merienda especial.
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