Este cheesecake marmolado de frutos rojos sin horno queda cremoso, fresco y con una presentación muy llamativa.
La base crocante, el relleno suave y la salsa de frutos rojos forman un postre vistoso, con mucho sabor y sin necesidad de prender el horno.

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Ingredientes
Para la base:
- 220 gr de galletitas de vainilla
- 100 gr de manteca derretida
Para el relleno:
- 500 gr de queso crema
- 250 ml de crema de leche
- 120 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 10 gr de gelatina sin sabor
- 50 ml de agua fría
Para el marmolado de frutos rojos:
- 250 gr de frutos rojos
- 80 gr de azúcar
- 1 cda de jugo de limón
- 2 cdas de agua
Para decorar:
- Frutillas, arándanos o frambuesas a gusto
- 2 cdas de salsa de frutos rojos
Preparación
- Triturar las galletitas hasta obtener una textura fina, parecida a arena húmeda. Pasarlas a un bowl y mezclarlas con la manteca derretida hasta integrar bien.
- Colocar la mezcla de galletitas en la base de un molde desmontable de 20 cm. Presionar con una cuchara o con la base de un vaso para formar una capa compacta y pareja. Llevar a la heladera mientras se prepara el relleno.
- Para la salsa, colocar los frutos rojos en una ollita junto con el azúcar, el jugo de limón y el agua. Cocinar a fuego bajo durante 8 a 10 minutos, mezclando cada tanto, hasta que la fruta se ablande y suelte su jugo.
- Aplastar apenas la fruta con una cuchara y cocinar unos minutos más, hasta obtener una salsa espesa y brillante. Retirar del fuego y dejar enfriar por completo.
- Hidratar la gelatina sin sabor con el agua fría y dejar reposar unos minutos. Luego calentarla apenas a baño María o en microondas por pocos segundos, solo hasta que se disuelva. No debe hervir.
- En un bowl grande, mezclar el queso crema con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta que quede una crema lisa.
- En otro recipiente, batir la crema de leche hasta que tome cuerpo, sin llegar a un punto demasiado firme. Incorporarla al queso crema con movimientos suaves.
- Agregar la gelatina disuelta al relleno y mezclar bien para distribuirla de manera pareja.
- Volcar la mitad del relleno sobre la base de galletitas. Agregar algunas cucharadas de salsa de frutos rojos y hacer movimientos suaves con un palillo o cuchillo para formar vetas.
- Cubrir con el resto del relleno y sumar más salsa por encima. Hacer remolinos en la superficie para lograr el efecto marmolado, sin mezclar por completo.
- Llevar el cheesecake a la heladera durante al menos 6 horas, o hasta que esté bien firme. Para un mejor resultado, dejarlo reposar de un día para el otro.
- Desmoldar con cuidado y decorar con frutos rojos frescos y un poco más de salsa por arriba antes de servir.
Tips y consejos
- Para que la base no se desarme, es importante presionar bien la mezcla de galletitas y manteca dentro del molde. Si queda floja, puede romperse al cortar las porciones. También ayuda dejarla en la heladera mientras se prepara el relleno.
- La gelatina sin sabor debe hidratarse primero en agua fría y después disolverse con calor suave. Si se agrega directamente al relleno o si hierve, pueden aparecer grumos y la textura no queda pareja.
- La salsa de frutos rojos tiene que estar fría antes de sumarla al relleno. Si se coloca caliente, puede aflojar la crema y arruinar el marmolado.
- Para lograr vetas marcadas, no hay que mezclar demasiado la salsa con el relleno. Conviene hacer pocos movimientos con un palillo o cuchillo, formando remolinos suaves.
- El descanso en heladera es clave. Aunque parezca firme antes, necesita varias horas para tomar buena estructura. Si se corta demasiado pronto, la porción puede perder forma.
- Para desmoldarlo mejor, se puede pasar un cuchillo fino por el borde del molde antes de abrirlo. También conviene usar un molde desmontable, porque facilita mucho el trabajo.
- Si querés una cubierta más intensa, reservá parte de la salsa y agregala recién al momento de servir. Así queda más brillante y con mejor contraste sobre el cheesecake.
Este cheesecake queda cremoso, fresco y con un marmolado bien atractivo.
Es una receta ideal para preparar con anticipación y servir como postre especial sin complicarse con el horno.
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