Si amás el sabor y versatilidad de los pimientos y querés tenerlos siempre a mano, cultivarlos en tu propio jardín es una gran idea.
Son ideales para ensaladas, guisos, rellenos y mucho más. Hoy te revelo los secretos para que te conviertas en un experto cultivador de pimientos. ¡Manos a la tierra!

Te recomendamos: Abono casero revitalizante: Úsalo en tus plantas y crecerán más rápidos
Los 12 secretos que debes conocer
1. Variedad de colores:
Aunque los pimientos rojos y verdes son los más conocidos, ¡hay todo un arcoíris de opciones! Dependen de su maduración: pasan de verde a rojo si los dejás más tiempo en la planta.
Pero también hay morrones amarillos, naranjas, morados y hasta blancos, cada uno con un sabor distintivo. Animate a probar distintas variedades para dar color y sabor a tus platos.
2. El lugar ideal:
Buscá un sitio soleado, los pimientos aman el sol. Evitá zonas donde hayas plantado tomates, patatas o berenjenas recientemente para prevenir enfermedades.
También preferirán un suelo bien drenado y con un pH entre 6.0 y 7.0.
3. Cuando plantar:
Estos chicos aman el calor. Si arrancás desde semilla, mejor empezá adentro y trasplantá cuando ya no hay riesgo de heladas.
4. Distancia y profundidad:
Al plantar, dejá alrededor de 45 a 60 cm entre cada planta. No los pongas demasiado profundos, con que queden como estaban en la maceta es suficiente.
5. Buenos vecinos:
Los tomates y los pimientos se llevan de maravillas. Además, podés agregar albahaca y perejil cerca, que ayudarán a repeler ciertas plagas.
6. Soporte:
Aunque no es obligatorio, colocar estacas o soportes puede ayudar a mantener los pimientos erguidos y alejados del suelo, protegiéndolos de enfermedades.
7. Mantillo:
Cubrí el suelo alrededor de tus pimientos. Ayuda a mantener la humedad y a controlar las malas hierbas.
8. Riego:
Son sedientos, así que asegurate de darles suficiente agua. Pero ojo, no los inundes. Un equilibrio es clave.
9. Poda:
Sacá las primeras flores. Esto hará que la planta concentre su energía en crecer y luego dará más frutos.
10. Fertilizante:
Esperá a que los pimientos comiencen a formarse antes de fertilizar. Y recordá: no mucho nitrógeno.
11. ¡Cuidado con las plagas!:
Mantente atento a los escarabajos pulgas y áfidos. Si aparecen, usa insecticida orgánico.
12. Cosecha:
Depende del color que busques. Si querés pimientos verdes, podés cosecharlos antes. Si buscás un sabor más dulce, dejalos madurar hasta que tomen color.
Ahora que conocés los secretos, ¡es hora de poner manos a la obra! Con paciencia y cuidado, pronto tendrás una cosecha abundante para compartir y disfrutar. ¡A cultivar se ha dicho!
Raza Italiana Cosas de la terra nostra