La ganache de chocolate blanco es una crema suave, brillante y muy versátil que sirve para rellenar tortas, cubrir postres, decorar cupcakes o usar como base para trufas.
La clave está en respetar las proporciones y derretir el chocolate con cuidado para que quede lisa y sedosa.

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Ingredientes
- 300 gr de chocolate blanco
- 100 ml de crema de leche
- 20 gr de manteca, opcional
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
Preparación
- Picá el chocolate blanco en trozos chicos y colocalo en un bowl resistente al calor. Cuanto más pequeño esté el chocolate, más fácil se va a derretir.
- Calentá la crema de leche en una cacerolita a fuego bajo hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva fuerte.
- Volcá la crema caliente sobre el chocolate blanco picado y dejá reposar 1 minuto sin revolver.
- Mezclá despacio desde el centro hacia afuera, con movimientos suaves, hasta que el chocolate empiece a derretirse y la preparación se vuelva cremosa.
- Si quedan pedacitos de chocolate sin derretir, llevá el bowl unos segundos a baño María suave o al microondas en intervalos muy cortos, mezclando cada vez.
- Agregá la manteca si querés una ganache más brillante y sedosa. Mezclá hasta integrar por completo.
- Sumá la esencia de vainilla si querés darle un aroma más suave.
- Dejá reposar la ganache a temperatura ambiente hasta que tome la textura que necesitás. Recién hecha queda más fluida, ideal para bañar o cubrir.
- Para usarla como relleno, dejala enfriar hasta que esté más firme y cremosa.
- Si querés una ganache batida, llevála a la heladera hasta que esté bien fría y después batila unos minutos hasta que aclare y tome más cuerpo.
Tips y consejos
- El chocolate blanco es más delicado que el chocolate negro, por eso conviene calentarlo suavemente y no exponerlo a temperaturas muy altas.
- No dejes hervir fuerte la crema, porque puede afectar la textura final de la ganache.
- Si la ganache queda muy líquida, dejala reposar más tiempo o llevála un rato a la heladera hasta que tome cuerpo.
- Si queda demasiado firme, podés agregar una o dos cucharadas de crema tibia y mezclar hasta recuperar una textura más suave.
- Para cubrir tortas, usala cuando esté fluida pero no caliente. Así cae mejor y queda más prolija.
- Para rellenos, conviene usarla cuando ya espesó un poco, porque se sostiene mejor entre capas.
- Para hacer trufas, dejala enfriar varias horas hasta que esté firme, formá bolitas y pasalas por coco rallado, cacao suave o chocolate rallado.
- Si querés teñirla, usá colorantes aptos para chocolate o colorantes en gel en poca cantidad, porque demasiado líquido puede cortar la mezcla.
- Si se corta o queda granulada, agregá una cucharada de crema tibia y mezclá con paciencia hasta que vuelva a unirse.
- Se conserva en heladera durante 3 o 4 días, bien tapada. Antes de usarla, dejala unos minutos a temperatura ambiente para que recupere cremosidad.
Esta ganache de chocolate blanco queda suave, brillante y con una textura cremosa ideal para usar en muchas preparaciones dulces.
Con pocos ingredientes, se transforma en una base perfecta para decorar, rellenar o bañar postres caseros.
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