Una gelatina cremosa y firme que combina textura suave con frutas frescas en su interior y una superficie decorada de manera bien ordenada.
Es ideal para preparar con tiempo, porque mantiene perfectamente su forma y queda con un corte parejo.

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Esta versión es simple, pareja y con una base dulce balanceada para que no resulte empalagosa.
Ingredientes
• 190 g de queso crema a temperatura ambiente
• 1 taza de leche entera
• 1 lata de leche evaporada (360 g aprox.)
• 1 lata de leche condensada (397 g aprox.)
• 4 sobres de gelatina sin sabor (30 g en total)
• 1 taza de agua fría para hidratar la gelatina
Frutas para la mezcla interna:
• Frutilla (fresa) en cubos pequeños
• Durazno en cubos chicos
• Uva roja en mitades
Frutas para la parte superior:
• Frutillas enteras pequeñas
• Uvas rojas y verdes enteras
• Cubos de durazno firmes
Preparación
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Colocá en la licuadora el queso crema, la leche entera, la leche evaporada y la leche condensada. Procesá hasta que quede una mezcla completamente lisa, densa y sin grumos.
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En un recipiente pequeño volcá la taza de agua fría y espolvoreá la gelatina sin sabor en forma pareja. Esperá unos minutos hasta que se hidrate y tome textura esponjosa.
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Fundí la gelatina hidratada en microondas en intervalos cortos o a baño María hasta que quede líquida y transparente, evitando que hierva.
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Con la licuadora encendida a velocidad baja, incorporá la gelatina fundida en forma de hilo para que se integre bien y no se formen grumos. Mezclá unos segundos más.
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En un bol colocá las frutas picadas para el interior. Los cubos deben ser chicos para que se distribuyan sin hundirse y queden parejos en cada corte.
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Sumá las frutas picadas a la mezcla cremosa y mezclá con movimientos suaves para que queden repartidas por toda la preparación.
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Volcá la mezcla en un molde rectangular previamente humedecido o apenas aceitado. Alisá la superficie dando pequeños golpecitos para eliminar burbujas.
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En la superficie acomodá las frutas enteras: frutillas, uvas rojas y verdes, y cubos de durazno. Ordenalas en filas prolijas para que queden visibles y firmes cuando la gelatina solidifique.
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Llevá a la heladera y refrigerá entre 5 y 6 horas, o hasta que esté totalmente firme y pueda desmoldarse sin romperse.
Tips y consejos:
• La gelatina queda más firme si la dejás reposar toda la noche.
• Si cuesta desmoldar, apoyá el molde unos segundos en agua tibia para que suelte los bordes.
• No uses frutas demasiado jugosas o muy húmedas, porque pueden separar la mezcla.
• Las frutas para el interior deben estar bien secas para que no aguaden la preparación.
• Si querés un corte perfecto, usá un cuchillo mojado en agua caliente antes de cada corte.
• Para moldes grandes, asegurate de que la gelatina esté bien integrada para evitar zonas blandas.
Esta versión rinde muy bien, mantiene la forma y es perfecta para servir en rodajas parejas en cualquier mesa dulce.
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