Esta crema es perfecta para tortas, postres fríos, alfajores y más.
Se prepara sin complicaciones, no necesita batidora ni gelatina, y queda con una textura suave, firme y brillante.

Te recomendamos: Cómo hacer el postre más fácil y rico del mundo ¡Su receta lleva 4 ingredientes y es rápida de hacer!
Ideal para quienes buscan un relleno casero fácil y delicioso.
Ingredientes
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100 g de leche en polvo entera
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1 lata de leche condensada (397 g)
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240 ml de crema para batir (mínimo 35% de grasa)
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30 g de manteca sin sal
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½ cucharadita de esencia de vainilla
Preparación
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En una olla de fondo grueso, colocá la leche condensada, la crema para batir, la leche en polvo y la manteca.
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Cociná a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con espátula de silicona o cuchara de madera para evitar que se pegue.
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Continuá mezclando hasta que la preparación espese. El punto justo es cuando al pasar la espátula se forma un surco que deja ver el fondo de la olla por unos segundos.
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Apagá el fuego y agregá la esencia de vainilla. Mezclá bien para que se integre completamente.
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Transferí la mezcla a un bol limpio y cubrila con film en contacto, tocando la superficie de la crema para evitar que se forme una costra.
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Dejá enfriar completamente a temperatura ambiente.
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Llevá a la heladera por al menos 4 horas para que tome cuerpo antes de usar.
Consejos:
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Si buscás una textura aún más aireada, una vez que la crema esté fría podés batirla con batidora eléctrica durante 2 o 3 minutos hasta que quede liviana y esponjosa.
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Para una crema de chocolate, agregá 2 cucharadas de cacao amargo en polvo cuando la lleves al fuego. Mezclá bien para evitar grumos.
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Si querés una versión con sabor cítrico, podés incorporar ralladura de limón o naranja justo al final de la cocción.
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Esta crema es muy versátil: sirve para decorar cupcakes, rellenar piononos, alfajores, tartas frías o como base para postres en vasito.
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También podés utilizarla como cobertura tipo ganache suave, ideal para tortas de cumpleaños.
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Conservá la crema en la heladera dentro de un recipiente hermético. Aguanta bien por hasta cinco días sin perder textura ni sabor.
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No se recomienda congelarla, ya que puede alterar la textura cremosa cuando se descongela.
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Es importante usar leche en polvo entera, ya que la descremada puede dar un resultado menos firme y más insípido.
Una preparación fácil, práctica y súper rendidora que te va a salvar más de una vez en la cocina.
Perfecta para tener lista con anticipación y lucirte con tus postres.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra