Estos cuadrados de ricota y limón tienen una base dorada y crocante, con un relleno suave donde el limón se siente fresco sin tapar el sabor de la ricota.
Es una receta simple, casera y muy buena para hacer algo dulce distinto con ingredientes fáciles de conseguir.

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Ingredientes
Para la base crocante:
- 220 gr de galletitas dulces sin relleno
- 90 gr de manteca derretida
- 1 cda de azúcar, opcional
- 1 pizca de sal
Para el relleno de ricota y limón:
- 500 gr de ricota
- 150 gr de azúcar
- 3 huevos
- 100 ml de crema de leche
- Ralladura de 2 limones
- Jugo de 1 limón
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 2 cdas de fécula de maíz
- 1 pizca de sal
Para terminar:
- Azúcar impalpable, opcional
- Ralladura fina de limón, opcional
Preparación
- Precalentar el horno a 180 °C. Forrar un molde cuadrado o rectangular con papel manteca, dejando un poco de papel sobresaliendo por los bordes para poder desmoldar mejor.
- Triturar las galletitas hasta obtener una mezcla arenosa. Puede quedar algún pedacito más grande, porque eso ayuda a que la base tenga mejor textura.
- Colocar las galletitas trituradas en un bowl y mezclarlas con la manteca derretida, el azúcar y la pizca de sal.
- Volcar la mezcla en el molde y presionar bien con la base de un vaso o una cuchara hasta cubrir toda la superficie. La base tiene que quedar compacta y pareja.
- Llevar al horno durante 8 a 10 minutos, solo hasta que tome un poco de firmeza. Retirar y reservar mientras se prepara el relleno.
- Colocar la ricota en un bowl. Si está muy húmeda, conviene escurrirla antes. Si viene muy granulada, pisarla con tenedor o procesarla apenas unos segundos.
- Agregar el azúcar, los huevos, la crema de leche, la ralladura de limón, el jugo de limón, la esencia de vainilla, la fécula de maíz y la pizca de sal.
- Mezclar hasta integrar todo. No hace falta batir demasiado; alcanza con lograr una preparación pareja y sin partes secas de ricota.
- Volcar el relleno sobre la base ya horneada y emparejar la superficie con una espátula.
- Bajar el horno a 170 °C y cocinar durante 35 a 45 minutos, hasta que el relleno esté firme y la superficie tenga apenas un tono dorado.
- Retirar del horno y dejar reposar bien antes de desmoldar. Después llevar a la heladera unas horas para que tome mejor cuerpo.
- Cortar en cuadrados y terminar, si querés, con azúcar impalpable y un poco de ralladura fina de limón por arriba.
Tips y consejos
- La ricota debe estar bien escurrida. Si tiene mucho suero, el relleno puede quedar demasiado blando y la base puede humedecerse de más.
- La ralladura de limón es más importante que el jugo para dar sabor. Usá solo la parte amarilla, porque la parte blanca puede dejar un gusto amargo.
- No conviene agregar demasiado jugo de limón. Con el jugo de 1 limón alcanza para dar frescura sin aflojar el relleno.
- La base necesita estar bien presionada. Si queda suelta, se desgrana al desmoldar y pierde esa textura crocante que hace más rica la receta.
- El horneado previo de la base ayuda a que quede más firme y no absorba tanta humedad del relleno.
- Si querés un relleno más liso, procesá la ricota antes de mezclarla con los demás ingredientes. Si preferís una textura más casera, simplemente pisala bien con tenedor.
- La fécula de maíz ayuda a sostener el relleno sin usar harina de trigo. Revisá siempre que sea apta sin TACC si la receta se prepara para alguien celíaco.
- No subas demasiado la temperatura del horno. Si se cocina muy fuerte, la superficie se puede dorar de más antes de que el centro quede bien asentado.
- Para un sabor más suave, podés usar ralladura de 1 limón en vez de 2. Para un sabor más marcado, mantené las 2 ralladuras y no aumentes el jugo.
- Se conserva en heladera durante 2 o 3 días, en un recipiente cerrado o bien cubierto para que no tome olores.
La base crocante y el relleno de ricota con limón hacen una combinación simple, fresca y casera.
Con un poco de ralladura por arriba queda más lindo y con mejor aroma.
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