Flan de leche condensada con caramelo casero
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Flan de leche condensada con caramelo casero

Este flan de leche condensada queda suave, cremoso y con un sabor más intenso que el tradicional.

Se prepara con pocos ingredientes y se cocina lentamente a baño María para conseguir una textura pareja y un caramelo brillante.

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Ingredientes

Para el caramelo:

Para el flan:

  • 1 lata de leche condensada de 395 gr
  • 500 ml de leche
  • 5 huevos
  • 1 cdita de esencia de vainilla

Preparación

  1. Colocá el azúcar y el agua en una olla o sartén pequeña. Calentá a fuego medio sin revolver con una cuchara.
  2. Mové suavemente el recipiente cuando el azúcar comience a derretirse. Cociná hasta obtener un caramelo de color ámbar, cuidando que no quede demasiado oscuro porque puede tomar un sabor amargo.
  3. Verté inmediatamente el caramelo en una flanera de aproximadamente 20 cm. Mové el molde con cuidado para cubrir la base y una parte de los laterales. Reservá hasta que el caramelo se endurezca.
  4. Colocá los huevos en un recipiente amplio y mezclalos suavemente con un batidor de mano. No hace falta batir con fuerza ni incorporar demasiado aire.
  5. Agregá la leche condensada, la leche y la esencia de vainilla. Mezclá hasta que la preparación quede uniforme.
  6. Pasá la mezcla por un colador fino directamente sobre la flanera. Este paso ayuda a retirar restos de huevo y a conseguir una textura más lisa.
  7. Cubrí la flanera con papel aluminio y colocala dentro de una fuente profunda para horno.
  8. Agregá agua caliente en la fuente hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura de la flanera. El agua no debe entrar en el molde.
  9. Cociná en horno precalentado a 160 °C durante 60 a 75 minutos. El tiempo puede variar según la profundidad del molde y la intensidad del horno.
  10. Para comprobar la cocción, mové suavemente la flanera. Los bordes deben estar firmes y el centro tiene que conservar un movimiento leve, similar al de una gelatina.
  11. Retirá la flanera del baño María y dejala enfriar a temperatura ambiente. Después llevala a la heladera durante un mínimo de 6 horas, aunque queda mejor si reposa de un día para el otro.
  12. Para desmoldar, pasá cuidadosamente un cuchillo fino por los bordes. Apoyá un plato amplio sobre la flanera y girá ambos recipientes con un movimiento firme.
  13. Esperá unos segundos antes de levantar el molde para permitir que el caramelo caiga sobre el flan.

Tips y consejos

  • No revuelvas el caramelo mientras se cocina: usar una cuchara puede provocar que el azúcar se cristalice y forme grumos. Si necesitás distribuirlo, mové suavemente la olla desde el mango sin tocar el caramelo.
  • Controlá el color del caramelo: debe quedar dorado o ámbar, pero no marrón oscuro. El azúcar continúa cocinándose durante unos segundos después de apagar el fuego, por eso conviene retirarlo antes de que alcance un tono demasiado intenso.
  • Trabajá con mucho cuidado: el caramelo alcanza una temperatura muy elevada y puede producir quemaduras importantes. No lo pruebes, no lo toques y evitá manipular la flanera con las manos desprotegidas.
  • No batas demasiado los huevos: el exceso de aire forma burbujas que después pueden convertirse en pequeños agujeros dentro del flan. Para obtener una textura cremosa, mezclá lentamente hasta integrar los ingredientes.
  • Colá siempre la preparación: aunque parezca un paso menor, permite conseguir un resultado mucho más delicado. También ayuda a eliminar posibles restos de clara que no se hayan mezclado completamente.
  • Usá agua caliente para el baño María: comenzar con agua fría retrasa la cocción y puede hacer que el flan se cocine de manera despareja. El agua debe estar caliente, pero no hace falta que esté hirviendo.
  • Evitá un hervor fuerte dentro de la fuente: si el agua hierve con demasiada intensidad, el flan puede quedar lleno de agujeros o con una textura más parecida a una esponja. Una temperatura moderada permite que se cocine lentamente y quede liso.
  • No llenes demasiado la fuente: el agua debe llegar aproximadamente hasta la mitad de la flanera. Si queda demasiado cerca del borde, puede entrar al molde al mover la bandeja o durante la cocción.
  • No esperes que el centro quede completamente duro: al retirar el flan del horno debe conservar un movimiento suave en el centro. Terminará de afirmarse mientras se enfría y durante el reposo en la heladera.
  • Respetá el tiempo de frío: desmoldarlo antes de que esté bien frío puede hacer que se rompa o pierda la forma. El reposo también permite que parte del caramelo endurecido vuelva a transformarse en una salsa líquida.
  • Para facilitar el desmolde: podés apoyar la base de la flanera durante 10 o 15 segundos sobre un recipiente con agua tibia. Esto ayuda a aflojar el caramelo sin calentar demasiado el postre.
  • Elegí un plato con borde: al desmoldar caerá bastante caramelo líquido. Un plato completamente plano puede hacer que la salsa se derrame sobre la mesa.
  • Conservación: mantené el flan cubierto en la heladera y consumilo dentro de los 3 o 4 días siguientes. No conviene dejarlo demasiado tiempo a temperatura ambiente porque contiene huevos y leche.

Este flan puede servirse solo o acompañado con una pequeña porción de crema.

El caramelo casero y la leche condensada le dan suficiente sabor para disfrutarlo sin agregar demasiados acompañamientos.

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