Este postre combina capas crocantes de hojaldre con rellenos suaves y cremosos que se derriten en la boca.
La mezcla de crema pastelera y chantilly logra un equilibrio perfecto entre textura y dulzura. Ideal para una merienda especial o para lucirte con algo simple pero espectacular.

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Ingredientes
- 2 láminas de masa de hojaldre
- 500 ml de leche
- 3 yemas de huevo
- 100 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 200 ml de crema de leche
- 2 cucharadas de azúcar impalpable
- 100 g de chocolate semiamargo
- Azúcar impalpable extra para espolvorear
Preparación
- Precalentá el horno a temperatura media (180°C). Colocá las láminas de hojaldre en una placa con papel manteca, pinchalas con un tenedor y hornealas hasta que estén doradas y bien crocantes. Dejalas enfriar completamente.
- Para la crema pastelera, calentá la leche en una olla sin que hierva. En otro recipiente, mezclá las yemas con el azúcar hasta que estén claras.
- Agregá la maicena a la mezcla de yemas y revolvé bien hasta que no queden grumos.
- Incorporá la leche caliente de a poco, mezclando constantemente para evitar que se cocinen las yemas.
- Volvé todo a la olla y cociná a fuego medio, revolviendo sin parar hasta que espese. Retirá del fuego y agregá la vainilla. Dejá enfriar cubierta con film en contacto.
- Batí la crema de leche con el azúcar impalpable hasta lograr una consistencia firme, formando la crema chantilly.
- Derretí el chocolate a baño María o en microondas en intervalos cortos, mezclando para que quede suave.
- Cortá el hojaldre en porciones del tamaño deseado. Colocá una base y agregá una capa generosa de crema pastelera.
- Sumá otra capa de hojaldre y agregá la crema chantilly encima, distribuyéndola de forma pareja.
- Cerrá con otra capa de hojaldre, presionando suavemente. Cubrí la parte superior con el chocolate derretido, dejándolo caer un poco por los bordes para ese efecto tentador.
- Terminá espolvoreando azúcar impalpable por encima para darle ese toque final clásico.
Tips y consejos:
- Para que el hojaldre quede bien parejo, podés hornearlo con otra bandeja encima, así no se infla demasiado y es más fácil de armar.
- Es fundamental que la crema pastelera esté completamente fría antes de usarla, así mantiene mejor la estructura del postre.
- Si querés una textura más firme, podés llevar la pastelera a la heladera un rato antes de armar.
- La crema chantilly no debe batirse de más, ya que puede cortarse y perder su suavidad. Buscá un punto firme pero cremoso.
- El chocolate podés usarlo más líquido o más espeso según el efecto que busques. Si querés que chorree bien, agregá una cucharadita de crema de leche al derretirlo.
- Para un mejor corte, llevá el milhojas armado a la heladera al menos 1 hora antes de servir. Esto ayuda a que las capas se asienten.
- Usá un cuchillo bien filoso y cortá con movimientos suaves para no aplastar el hojaldre.
- Podés hacerlo en formato grande tipo torta o en porciones individuales como en la imagen, que quedan más prolijas y tentadoras.
- Si querés darle un toque extra, podés sumar un poco de dulce de leche fino entre capas o mezclarlo con la pastelera.
- Conservá el postre en la heladera y consumilo dentro de las 24 horas para disfrutar al máximo la textura crocante del hojaldre.
Es un clásico que nunca falla, con una combinación de sabores y texturas que lo hacen irresistible en cada bocado.
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