¿Tenés poco tiempo y querés preparar algo rico, casero y con mucho queso? Este pan de maicena cocido en sartén es una solución deliciosa y rápida.
No necesitás horno ni levadura, y el resultado es tan esponjoso y lleno de sabor que se va a convertir en uno de tus favoritos.

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Ideal para acompañar una comida o servir como tentempié, con una costra dorada y un interior que se estira con cada bocado gracias al queso fundido.
Ingredientes
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1 taza de maicena (fécula de maíz)
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1/2 taza de harina común
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1 cucharadita de polvo de hornear
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1/4 cucharadita de sal
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1/2 taza de queso rallado (puede ser fresco, cremoso o tipo mozzarella)
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1/4 taza de agua (puede requerir un poco más, según la absorción)
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1 cucharada de manteca derretida
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1 huevo (opcional, da más suavidad y color)
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Aceite o manteca para cocinar
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Cubitos de queso extra para el relleno (opcional, si querés que chorree al partir)
Preparación
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En un recipiente amplio, mezclá la maicena, la harina, el polvo de hornear y la sal.
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Incorporá el queso rallado y mezclá bien para que se reparta de manera uniforme.
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Agregá el agua, la manteca derretida y el huevo si decidís usarlo. Integrá todo hasta formar una masa suave. Si está muy seca, añadí agua de a cucharadas.
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Tomá porciones de masa, hacé bollitos y, si querés, colocá un cubito de queso en el centro de cada uno. Cerralos bien y aplastalos apenas.
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En una sartén antiadherente con un poco de manteca o aceite, colocá los panes uno al lado del otro, dejando un poco de espacio entre ellos.
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Cociná tapado a fuego bajo por 10 minutos. Cuando veas que están dorados por abajo, dales la vuelta con cuidado y cociná otros 10 minutos hasta que estén dorados y cocidos por completo.
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Servilos calientes para que el queso interior esté bien derretido y el exterior dorado y crujiente.
Consejos
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El uso de huevo es opcional, pero mejora la textura.
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Podés aromatizar la masa con ajo en polvo, orégano o romero.
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Si tenés tapa de vidrio para la sartén, mejor: podés controlar sin destapar.
Perfectos para compartir, estos pancitos de sartén tienen un sabor irresistible y una textura increíble. ¡Una receta práctica que todos van a querer repetir!
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