Esta receta es perfecta para quienes buscan una opción práctica, rica y fácil de transportar.
La tarta sanguchera es ideal para cortar en porciones individuales y llevar a la playa, al club, a la pileta o al parque.

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Puede disfrutarse fría o tibia, y se come directamente con la mano, lo que la hace aún más cómoda para momentos al aire libre.
Su sabor suave y su textura jugosa la convierten en un clásico que siempre queda bien.
Ingredientes
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1 masa de pascualina
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100 g de jamón cocido picado
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250 g de queso tipo pategrás o tybo (rallado o en cubos)
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3 huevos frescos
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6 huevos duros (enteros o partidos a la mitad)
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2 cucharadas de queso crema
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2 tomates en rodajas
Preparación
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Colocá la masa de pascualina en un molde rectangular de aproximadamente 15 x 30 cm. Estirala bien para que cubra toda la base y los bordes. Pinchala con un tenedor para que no se infle y llevala al horno fuerte durante 10 minutos. Retirá y dejá enfriar un poco.
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En un bol, mezclá el jamón cocido picado, el queso tybo o pategrás (rallado o cortado en trozos), los 3 huevos frescos y el queso crema. Mezclá bien hasta integrar.
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Volcá una parte de esta mezcla sobre la base prehorneada.
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Encima, colocá las rodajas de tomate y los huevos duros cortados a la mitad. Distribuí de manera pareja.
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Cubrí todo con el resto de la mezcla de queso, jamón y huevo. Espolvoreá con un poco más de queso rallado para lograr una superficie dorada y sabrosa.
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Llevá la tarta al horno precalentado a 180°C y cociná durante unos 30 minutos, hasta que esté bien dorada en la parte superior y firme en el centro.
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Una vez lista, dejala enfriar un poco antes de cortarla y llevarla en un táper. Es más fácil de manipular si está tibia o fría.
Consejos
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Podés agregar aceitunas, morrones o albahaca para variar el sabor.
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Si no tenés queso crema, podés usar una cucharada de crema de leche o un poco de ricota para suavizar la mezcla.
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Si la vas a consumir al aire libre, cortala en porciones individuales antes de salir, así es más fácil de servir y compartir.
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También queda muy bien calentada al día siguiente, ideal para aprovechar las sobras.
Esta tarta sanguchera es una opción ideal para picnics, viandas o reuniones al aire libre.
Es fácil de preparar, se puede comer fría y tiene un sabor que le gusta a todos. ¡Probala y convertite en el alma de la próxima salida!
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