Torta húmeda de chocolate
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Torta húmeda de chocolate

Una torta bien húmeda, suave y cremosa, ideal para servir fría y cortar en porciones generosas.

Tiene una miga intensa, un relleno simple y una cobertura que la deja más tentadora sin complicar la preparación.

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Es perfecta para cumpleaños, meriendas o para preparar con anticipación.

Ingredientes

Para la torta:

  • 2 huevos
  • 200 gramos de azúcar
  • 120 mililitros de aceite
  • 200 mililitros de leche
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 220 gramos de harina leudante
  • 40 gramos de cacao amargo
  • 1 pizca de sal
  • 100 mililitros de agua caliente

Para humedecer:

  • 200 mililitros de leche
  • 2 cucharadas de cacao dulce o chocolate en polvo
  • 1 cucharada de azúcar

Para el relleno y cobertura:

  • 300 gramos de crema de leche
  • 200 gramos de leche condensada
  • 150 gramos de queso crema o crema pastelera espesa
  • 80 gramos de coco rallado, opcional
  • Chocolate derretido o salsa de chocolate para decorar

Preparación

  1. En un bol colocá los huevos con el azúcar y batí durante unos minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y aireada. No hace falta usar batidora profesional, pero sí conviene integrar bien para que la torta quede más liviana.
  2. Agregá el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Mezclá nuevamente hasta unir todo. El aceite ayuda a que la miga quede húmeda incluso después de llevar la torta a la heladera.
  3. Incorporá la harina leudante, el cacao amargo y la pizca de sal, siempre tamizados para evitar grumos. Mezclá con movimientos suaves hasta formar una preparación pareja.
  4. Sumá el agua caliente de a poco y mezclá hasta que la masa quede más fluida. Este paso intensifica el sabor del cacao y ayuda a lograr una torta más húmeda.
  5. Volcá la mezcla en un molde enmantecado y enharinado. Cociná en horno medio, a 170 grados, durante 35 a 45 minutos, o hasta que al pinchar el centro salga apenas húmedo, pero sin masa cruda.
  6. Retirá la torta del horno y dejala enfriar por completo antes de cortarla. Si la cortás caliente, se puede romper demasiado.
  7. Para humedecerla, calentá apenas la leche con el cacao dulce y el azúcar. Mezclá bien y dejá entibiar. No tiene que estar hirviendo.
  8. Cortá la torta en dos o tres capas, según la altura que haya tomado. Mojá cada capa con la leche chocolatada, usando una cuchara para repartirla de manera pareja.
  9. Para el relleno, batí la crema de leche hasta que tome cuerpo. Agregá la leche condensada y el queso crema o la crema pastelera espesa. Mezclá hasta obtener una crema firme pero suave. Si querés una versión más parecida a la de pastelería casera, sumá coco rallado.
  10. Rellená la torta con una buena cantidad de crema entre capa y capa. Cubrí también la parte superior y los costados, sin necesidad de dejarla perfecta: queda más tentadora cuando se ve bien cremosa.
  11. Terminá con hilos de chocolate derretido o salsa de chocolate por arriba. Llevá a la heladera al menos 3 horas antes de servir para que tome frío, se asiente y quede más fácil de cortar.

Tips y consejos:

  • Para que quede realmente húmeda, no la cocines de más. Si el bizcochuelo se seca en el horno, después cuesta recuperar esa textura suave.
  • El baño de leche chocolatada se tiene que agregar de a poco. La idea es humedecer, no empapar al punto de que la torta pierda firmeza.
  • Si querés una crema más firme, dejá la torta armada varias horas en frío antes de cubrirla por fuera.
  • El coco rallado es opcional, pero combina muy bien con el chocolate y la crema dulce.
  • Para un sabor más intenso, podés usar cacao amargo en la masa y chocolate semiamargo derretido para decorar.
  • Esta torta queda mejor de un día para el otro, porque las capas absorben mejor la humedad y el relleno se vuelve más compacto.

Servila bien fría, en porciones generosas y con un poco más de salsa de chocolate por encima si querés darle un toque extra.

Es una torta simple, húmeda y cremosa, de esas que se disfrutan más cuando ya descansaron unas horas en la heladera.

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