Esta torta nube de vainilla queda suave, esponjosa y bien húmeda, con una miga liviana que se deshace fácil en cada bocado.
La cobertura de chocolate queda cremosa, brillante y abundante, perfecta para cubrir toda la superficie.

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Es una receta simple para hacer en fuente, ideal para la merienda o para servir como postre casero.
Ingredientes
Para la torta:
- 3 huevos
- 180 g de azúcar
- 120 ml de aceite
- 200 ml de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 250 g de harina leudante
- 1 pizca de sal
Para la cobertura:
- 200 g de chocolate semiamargo o chocolate taza
- 150 ml de crema de leche
- 1 cucharada de manteca
- 2 cucharadas de dulce de leche, opcional
Preparación
- Precalentá el horno a 170 °C. Enmantecá y enhariná una fuente rectangular o una fuente de vidrio apta para horno. Es importante cubrir bien la base y los bordes para que después la torta se pueda servir sin pegarse.
- En un bowl grande, colocá los huevos junto con el azúcar. Batí durante varios minutos, hasta que la mezcla se vea más clara, espumosa y con más volumen. Este paso ayuda a que la torta quede más aireada y con una miga suave.
- Agregá el aceite en forma de hilo mientras seguís mezclando. Después sumá la leche y la esencia de vainilla. Integrá todo con movimientos suaves, sin batir de más, para mantener la preparación liviana.
- Incorporá la harina leudante tamizada junto con la pizca de sal. Mezclá con espátula o batidor de mano hasta que no queden grumos. La masa debe quedar lisa, cremosa y fácil de volcar.
- Pasá la preparación a la fuente y emparejá la superficie. Llevá al horno durante 30 a 40 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga seco. No abras el horno durante los primeros minutos para que la torta no pierda altura.
- Retirá la fuente del horno y dejá enfriar la torta a temperatura ambiente. Conviene cubrirla recién cuando esté fría o apenas tibia, porque si está muy caliente la cobertura se puede derretir demasiado.
- Para la cobertura, picá el chocolate y colocalo en un bowl. Calentá la crema de leche sin que hierva y volcala sobre el chocolate. Dejá reposar un minuto y mezclá hasta formar una crema lisa y brillante.
- Agregá la manteca y, si querés una cobertura más cremosa y golosa, sumá el dulce de leche. Mezclá bien hasta que quede una preparación espesa, suave y fácil de untar.
- Cubrí toda la torta con la crema de chocolate. Extendela con una espátula formando una capa generosa, con movimientos suaves para que quede con ese aspecto casero y brillante.
- Llevá la torta a la heladera durante 30 minutos para que la cobertura tome cuerpo. Después cortá en porciones o serví directamente desde la fuente.
Tips y consejos:
- Para lograr una miga más suave, batí bien los huevos con el azúcar al principio. Ese aire es clave para que la torta quede liviana.
- Si querés una textura más húmeda, podés pinchar la torta con un palillo y agregar un almíbar simple antes de poner la cobertura.
- No agregues harina de más, porque la masa puede quedar pesada y la miga menos tierna.
- Si no tenés harina leudante, usá 250 g de harina común con 2 cucharaditas de polvo de hornear.
- La cobertura queda mejor con chocolate semiamargo, porque equilibra el dulzor de la torta.
- Para una versión más dulce, podés usar chocolate con leche o agregar un poco más de dulce de leche.
- Dejá enfriar bien antes de cortar si querés porciones más prolijas.
- Conservála tapada en la heladera para que la cobertura se mantenga firme y cremosa.
Servila fría o a temperatura ambiente, según la textura que prefieras.
Queda suave, húmeda y con una cobertura abundante de chocolate que la hace simple, casera y muy tentadora.
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