La freidora de aire se volvió una de las protagonistas en muchas cocinas gracias a su practicidad, rapidez y a que permite cocinar con muy poco aceite.
Pero, aunque parezca un aparato fácil de usar, tiene sus trucos.

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Saber cómo usarla bien no solo mejora el sabor de la comida, sino que también ayuda a cuidar el equipo y a evitar errores comunes que pueden arruinar tus recetas.
No la llenes de más
Una de las fallas más comunes es querer meter toda la comida de una sola vez.
Si llenás demasiado la canasta, el aire caliente no circula bien y los alimentos no se cocinan de manera pareja.
Lo ideal es hacer porciones más chicas, aunque tengas que cocinar en dos o tres tandas.
Precalentá antes de usarla
Aunque muchas marcas no lo mencionan, precalentar la freidora por unos 3 a 5 minutos mejora muchísimo los resultados.
Empezar con el equipo caliente ayuda a que se forme esa capa crocante desde el primer minuto, especialmente útil cuando hacés papas, empanadas o milanesas.
Usá aceite, pero solo un poquito
Aunque este electrodoméstico no necesita fritar en aceite, un toque mínimo puede marcar la diferencia.
Aplicá unas gotitas con un pincel o usá un spray de aceite apto para cocina.
Evitá los aerosoles comunes con químicos porque pueden arruinar el teflón o el antiadherente del cestillo.
Mové los alimentos durante la cocción
Para lograr un dorado parejo, es clave que a mitad de la cocción abras la freidora y sacudas o des vuelta la comida.
Esto aplica sobre todo para piezas chicas como papas, bastones de zanahoria o bocaditos de pollo.
Nada de papel suelto
No uses papel manteca ni aluminio sueltos dentro de la canasta.
El aire caliente los puede mover y causar problemas, incluso dañar el equipo.
Si vas a usar alguno de estos papeles, asegurate de que esté bien sostenido por los alimentos.
Limpiala siempre después de usarla
No esperes a que se junte grasa o restos quemados.
Después de cada uso, limpiá la canasta y el interior con una esponja suave, agua tibia y detergente común.
Es simple, rápido y evita que el próximo plato agarre gusto a recalentado.
Animate a más que solo papas
Este aparato no es solo para frituras. Probá hacer bizcochuelos, verduras asadas, empanadas, budines o tostadas.
Hay muchas recetas pensadas especialmente para freidora que salen espectaculares y sin prender el horno.
Ajustá según tu modelo
No todas las freidoras cocinan igual. Algunas son más potentes que otras, por eso es importante ir probando y anotar los tiempos que te funcionan mejor.
No te guíes solo por lo que dice una receta: cada equipo tiene su ritmo.
Evitá poner salsas directamente
Si vas a usar salsas como barbacoa, miel o glaseados, ponelos después de la cocción.
Si los usás crudos dentro de la freidora, pueden escurrirse y dañar el equipo o generar mucho humo.
Leé bien el manual
Cada freidora viene con funciones diferentes. Algunas tienen programas para deshidratar, hornear o recalentar.
No te limites a lo básico: explorá las funciones que ofrece tu modelo y aprovechalas al máximo.
Con estos consejos, vas a poder sacarle todo el jugo a tu freidora de aire.
Cociná más rico, de forma más sana y sin complicaciones. Solo hace falta prestar atención a los detalles y animarse a probar.
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