Cómo hacer pepinillos encurtidos caseros
Home / Recetas / Cómo hacer pepinillos encurtidos caseros

Cómo hacer pepinillos encurtidos caseros

Una conserva simple, fresca y muy práctica para tener siempre a mano en la heladera.

Los pepinillos quedan firmes, aromáticos y con ese sabor ácido que combina muy bien con picadas, sándwiches, hamburguesas o ensaladas.

Te recomendamos: Cómo hacer empanadas árabes caseras bien jugosas

La clave está en usar pepinos chicos, un frasco limpio y una mezcla bien equilibrada de vinagre, sal y condimentos.

Ingredientes

  • 700 g de pepinillos chicos
  • 500 ml de vinagre blanco
  • 500 ml de agua
  • 2 cdas de sal gruesa o sal fina
  • 3 dientes de ajo pelados
  • 1 cda de granos de pimienta negra
  • 1 cda de semillas de mostaza
  • 4 o 5 ramitas de eneldo fresco
  • 1 frasco grande de vidrio con tapa

Preparación

  1. Lavá muy bien los pepinillos bajo agua fría, frotando suavemente la piel para retirar cualquier resto de tierra. Como se usan enteros, es importante que queden bien limpios y firmes.
  2. Cortá apenas las puntas de cada pepinillo. No hace falta pelarlos ni abrirlos; dejarlos enteros ayuda a que mantengan mejor la textura y se vean más lindos dentro del frasco.
  3. Lavá el frasco con agua caliente y detergente, enjuagalo bien y secalo con un paño limpio. Si querés una conserva más prolija, podés pasarle agua hirviendo antes de usarlo y dejarlo escurrir boca abajo.
  4. Colocá en el fondo del frasco parte del eneldo, algunos granos de pimienta, semillas de mostaza y uno o dos dientes de ajo. Esto ayuda a que el sabor se reparta desde abajo.
  5. Acomodá los pepinillos dentro del frasco en posición vertical, lo más juntos posible, pero sin aplastarlos. Intercalá más eneldo, ajo, pimienta y semillas de mostaza entre los espacios para que se vean bien distribuidos.
  6. En una ollita, colocá el agua, el vinagre y la sal. Llevá a fuego medio y mezclá hasta que la sal se disuelva por completo. No hace falta hervir durante mucho tiempo; con que la mezcla esté caliente y bien integrada alcanza.
  7. Volcá el líquido caliente dentro del frasco hasta cubrir los pepinillos. Si algunos sobresalen apenas, presionalos suavemente con una cuchara limpia o acomodalos mejor para que queden en contacto con el líquido.
  8. Cerrá el frasco con la tapa y dejalo enfriar a temperatura ambiente. Una vez frío, llevalo a la heladera para que los pepinillos empiecen a tomar sabor.
  9. Dejá reposar al menos 48 horas antes de probarlos. Para un sabor más intenso, lo ideal es esperar entre 5 y 7 días, porque el vinagre y los condimentos penetran mejor.
  10. Una vez abierto, mantené el frasco siempre refrigerado y usá utensilios limpios cada vez que retires pepinillos, así se conservan mejor.

Tips y consejos:

  • Elegí pepinillos chicos, firmes y de piel rugosa. Los pepinos grandes comunes no dan el mismo resultado, porque suelen tener más agua y semillas.
  • El vinagre blanco da un sabor limpio y clásico, pero también podés usar mitad vinagre blanco y mitad vinagre de alcohol si querés un sabor más intenso.
  • No reduzcas demasiado la cantidad de sal, porque ayuda al sabor y también a la conservación.
  • El eneldo es uno de los ingredientes que más aroma aporta. Si usás eneldo fresco, el resultado queda más parecido a los pepinillos tradicionales.
  • Los granos de pimienta negra y las semillas de mostaza no solo dan sabor, también hacen que el frasco se vea más casero y atractivo.
  • Si querés un toque más fuerte, podés sumar un diente extra de ajo, pero sin excederte para que no tape el sabor del pepinillo.
  • El líquido debe cubrir bien los pepinillos durante el reposo. Si con los días alguno queda fuera, conviene mover el frasco suavemente o acomodarlo de nuevo.
  • No hace falta abrir el frasco todos los días. Cuanto más tranquilo repose, mejor se integra el sabor.
  • Si querés que queden bien crocantes, usá pepinillos frescos y guardalos en frío apenas termines la preparación.

Quedan firmes, sabrosos y con un aroma muy rico gracias al eneldo, el ajo y las especias.

Son ideales para preparar con anticipación y tener una conserva casera lista para sumar a comidas simples o servir como acompañamiento.

¡Recomendado!

Bocaditos de espinaca y ricota

Estos bocaditos de espinaca y ricota son simples, sabrosos y quedan dorados por fuera con ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.