Esta mermelada de higo queda brillante, espesa y con una textura llena de fruta.
Es una preparación casera ideal para aprovechar higos maduros y conservarlos por más tiempo.

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Se puede servir con tostadas, quesos, budines, tortas o usar como relleno en distintas recetas dulces.
Ingredientes
- 1 kg de higos maduros
- 500 g de azúcar
- 2 cdas de jugo de limón
- 100 ml de agua
Preparación
- Lavá bien los higos con agua fría y secalos con cuidado. Retirá los cabitos y revisá que estén sanos, maduros y sin partes golpeadas en mal estado.
- Cortá los higos en cuartos o en trozos más chicos, según la textura que quieras lograr. Si te gusta una mermelada con pedacitos de fruta, dejalos más grandes. Si la preferís más pareja, cortalos bien pequeños.
- Colocá los higos en una olla de fondo grueso junto con el azúcar, el jugo de limón y el agua. Mezclá bien y dejá reposar unos 20 a 30 minutos para que la fruta empiece a largar su jugo natural.
- Llevá la olla a fuego bajo y cociná revolviendo cada tanto. Al principio la preparación va a verse líquida, pero con el correr de los minutos empezará a tomar color, aroma y una textura más espesa.
- Cuando los higos estén blandos, podés pisarlos un poco con una cuchara de madera o un pisapapas. No hace falta deshacerlos por completo: lo ideal es que queden algunos trocitos para que la mermelada tenga una textura más casera.
- Continuá cocinando a fuego bajo durante 35 a 45 minutos, revolviendo seguido para que no se pegue en el fondo. La mermelada estará lista cuando se vea brillante, espesa y al pasar la cuchara por el fondo de la olla tarde unos segundos en volver a unirse.
- Para comprobar el punto, colocá una cucharadita de mermelada en un plato frío. Esperá unos segundos y pasá el dedo por el medio. Si queda un surco marcado y no se junta enseguida, ya está lista.
- Apagá el fuego y dejá reposar unos minutos. Si querés una textura más lisa, podés procesarla apenas, aunque lo más rico es conservar parte de los pedacitos de higo y sus semillas naturales.
- Pasá la mermelada caliente a frascos limpios y secos. Cerrá bien, dejá enfriar a temperatura ambiente y luego guardá en la heladera.
Tips y consejos:
- Elegí higos maduros, dulces y perfumados, porque eso mejora mucho el sabor final.
- El limón ayuda a equilibrar el dulzor y también aporta mejor textura a la mermelada.
- Si los higos están muy dulces, podés bajar un poco la cantidad de azúcar, pero no conviene reducirla demasiado si querés buena conservación.
- Usá una olla amplia para que la preparación evapore mejor y espese sin necesidad de cocinarla de más.
- Revolvé con más frecuencia hacia el final, porque cuando la mermelada espesa se puede pegar más rápido.
- Si querés un sabor más profundo, podés agregar una pizca de canela o unas gotas de esencia de vainilla, aunque la versión simple ya queda muy sabrosa.
- Para una presentación más prolija, usá frascos de vidrio pequeños y llenalos cuando la mermelada todavía esté caliente.
- Una vez abierto el frasco, mantenelo siempre en la heladera y usá una cuchara limpia cada vez.
Esta mermelada de higo casera queda espesa, aromática y con una textura muy tentadora.
Es perfecta para tener lista en la heladera y sumar un toque dulce a desayunos, meriendas o postres caseros.
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