Los rollitos de pollo rellenos con queso y espinaca son una receta sabrosa, completa y con muy buena presentación.
Se preparan con pechugas finas, un relleno cremoso y una cocción simple que deja el pollo dorado por fuera y jugoso por dentro.

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Ingredientes
Para los rollitos:
- 4 pechugas de pollo finas o 2 pechugas grandes abiertas al medio
- 200 gr de espinaca cocida y bien escurrida
- 200 gr de mozzarella rallada o en tiras
- 100 gr de queso crema
- 2 dientes de ajo picados
- 2 cdas de queso rallado
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cdita de pimentón dulce
- 1 cdita de orégano
- 2 cdas de aceite
- 1 cda de manteca
Para terminar:
- Perejil picado a gusto
- Un chorrito de caldo o crema de leche, opcional
Preparación
- Colocar las pechugas sobre una tabla y cubrirlas con film o una bolsita limpia. Golpearlas suavemente con un martillo de cocina o palo de amasar para afinarlas, sin romperlas.
- Condimentar cada pechuga con sal, pimienta, pimentón dulce y orégano de ambos lados.
- Picar bien la espinaca cocida y escurrirla con fuerza para quitarle toda el agua posible. Este paso es importante para que el relleno no quede líquido.
- En un bowl, mezclar la espinaca con el queso crema, la mozzarella, el ajo picado y el queso rallado. Integrar hasta formar un relleno cremoso y firme.
- Colocar una porción de relleno sobre cada pechuga, cerca de uno de los extremos, sin llegar a los bordes.
- Enrollar el pollo con cuidado, cubriendo bien el relleno y dejando el cierre hacia abajo. Si hace falta, sujetar con escarbadientes para que no se abran durante la cocción.
- Calentar una sartén amplia con el aceite y la manteca. Dorar los rollitos primero del lado del cierre para sellarlos bien.
- Girarlos con cuidado y dorarlos por todos sus lados. Cocinar a fuego medio para que tomen color sin quemarse.
- Cuando estén dorados, bajar el fuego, tapar la sartén y cocinar durante 12 a 15 minutos más, hasta que el pollo esté completamente cocido por dentro.
- Si querés una terminación más jugosa, agregar un chorrito de caldo o crema de leche en los últimos minutos y mover apenas la sartén para formar una salsa simple.
- Retirar del fuego, dejar reposar 5 minutos y terminar con perejil picado por encima.
Tips y consejos
- Las pechugas no deben quedar demasiado gruesas. Si están muy altas, cuesta enrollarlas y tardan más en cocinarse. Lo ideal es afinarlas con cuidado hasta que tengan un grosor parejo.
- La espinaca tiene que estar bien escurrida antes de mezclarla con los quesos. Si conserva agua, el relleno puede aflojarse y salir durante la cocción.
- Para que los rollitos mantengan mejor la forma, conviene colocarlos en la sartén con el cierre hacia abajo. Ese primer sellado ayuda a que no se abran.
- No pongas demasiado relleno. Aunque parezca tentador, si se cargan de más, cuesta cerrarlos y el queso puede escaparse al calentarse.
- Si usás mozzarella muy blanda, podés combinarla con un poco más de queso rallado para que el relleno tenga más cuerpo y no se derrita tan rápido.
- También se pueden terminar en el horno. Primero se doran en sartén y después se pasan a una fuente durante 10 o 15 minutos a 180 °C para completar la cocción.
- Si querés una versión más cremosa, agregá un poco de crema de leche al final y dejá que se mezcle con los jugos de cocción. Queda una salsa simple y muy rica.
- Se pueden preparar con anticipación y guardar crudos en la heladera, bien tapados, durante unas horas. Al momento de cocinar, conviene sacarlos unos minutos antes para que no entren tan fríos a la sartén.
Quedan dorados, tiernos y con un relleno cremoso que combina muy bien con la espinaca.
Es una receta casera con buena presencia, ideal para una cena rica sin hacer algo demasiado complicado.
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