Este mousse combina la frescura de las frutillas con la suavidad y el dulzor del chocolate blanco.
Queda cremoso, aireado y con un delicado color rosado, ideal para servir frío en vasos individuales.

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Ingredientes
- 400 gr de frutillas
- 200 gr de chocolate blanco
- 300 ml de crema de leche bien fría
- 60 gr de azúcar
- 7 gr de gelatina sin sabor
- 35 ml de agua
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cda de jugo de limón
- 100 gr de frutillas adicionales para decorar
- 40 gr de chocolate blanco para terminar
Preparación
- Lavar las frutillas, retirarles las hojas y cortarlas en trozos pequeños.
- Colocar las frutillas en una cacerola junto con el azúcar y el jugo de limón.
- Cocinar a fuego medio durante 6 a 8 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la fruta se ablande y libere su jugo.
- Procesar la preparación hasta obtener un puré liso. Para conseguir una textura más delicada, pasarlo por un colador fino y retirar las semillas.
- Separar 250 gr del puré de frutillas y dejarlo entibiar.
- Colocar la gelatina sin sabor en un recipiente pequeño, agregar el agua y dejarla hidratar durante 5 minutos.
- Derretir el chocolate blanco a baño María o en el microondas, utilizando intervalos cortos y mezclando entre cada uno.
- Calentar la gelatina hidratada durante unos segundos, sin dejar que hierva, hasta que se vuelva completamente líquida.
- Agregar la gelatina al puré de frutillas tibio y mezclar rápidamente para distribuirla de manera uniforme.
- Incorporar el chocolate blanco derretido y la esencia de vainilla. Mezclar hasta obtener una crema lisa y de color parejo.
- Dejar enfriar la preparación a temperatura ambiente. No debe comenzar a solidificarse antes de incorporar la crema.
- Colocar la crema de leche bien fría en un recipiente y batirla hasta alcanzar un punto medio. Debe quedar aireada y formar ondas suaves, pero no completamente firme.
- Agregar una tercera parte de la crema batida a la mezcla de frutillas y chocolate. Integrar suavemente para igualar las texturas.
- Incorporar el resto de la crema en dos tandas, utilizando una espátula y movimientos envolventes para conservar el aire.
- Distribuir el mousse en vasos individuales, llenándolos hasta unos centímetros antes del borde.
- Llevar los vasos a la heladera durante un mínimo de 4 horas, hasta que el mousse adquiera una textura firme y cremosa.
- Cortar las frutillas reservadas en cubos pequeños y distribuirlas sobre la superficie.
- Formar virutas o pequeños trozos con los 40 gr de chocolate blanco y agregarlos sobre las frutillas antes de servir.
Tips y consejos
- Elegir frutillas maduras y aromáticas ayuda a conseguir un sabor más intenso y un color natural.
- El chocolate blanco debe derretirse lentamente porque puede quemarse o volverse espeso con facilidad.
- El puré de frutillas tiene que estar tibio al incorporar la gelatina, pero no demasiado caliente.
- La crema de leche debe estar bien fría para que pueda incorporar aire correctamente.
- No batir la crema en exceso, ya que después será más difícil integrarla sin que el mousse pierda suavidad.
- Las frutillas utilizadas para decorar deben agregarse cerca del momento de servir para que conserven su frescura.
- El mousse puede prepararse con un día de anticipación y mantenerse refrigerado.
- Se conserva hasta 3 días en la heladera, cubierto para evitar que absorba otros aromas.
La combinación de la fruta fresca, el chocolate blanco y la crema permite obtener un postre suave, delicado y muy vistoso.
Su textura aireada y su presentación en vasos lo convierten en una opción ideal para compartir.
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