La fondue de queso es una preparación cremosa, caliente y llena de sabor, ideal para colocar en el centro de la mesa y compartir.
Se acompaña con cubos de pan, papas, vegetales y otros bocados que quedan deliciosos al cubrirlos con el queso derretido.

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Ingredientes
- 250 g de queso gruyere
- 250 g de queso emmental
- 300 ml de vino blanco seco
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de fécula de maíz
- 2 cucharadas de kirsch o aguardiente, opcional
- 1 pizca de nuez moscada
- Pimienta negra a gusto
- Sal, solo si fuera necesario
Para acompañar
- Pan firme cortado en cubos
- Papas pequeñas hervidas
- Brócoli cocido al vapor
- Rodajas de salchicha o chorizo cocido
- Bastones de zanahoria
- Pepinillos
Preparación
- Rallá los quesos y colocalos en un recipiente amplio. Agregá la fécula de maíz y mezclá bien para que se distribuya de manera uniforme.
- Cortá el diente de ajo por la mitad y frotá con él todo el interior de la olla que vas a utilizar.
- Verté el vino blanco en la olla y calentá a fuego bajo. Debe tomar temperatura, pero no hervir con fuerza.
- Incorporá una pequeña porción de queso rallado y revolvé constantemente con una cuchara de madera.
- Cuando el queso comience a derretirse, agregá otra porción. Continuá de la misma manera hasta incorporar todo.
- Mantené siempre el fuego bajo y mezclá con movimientos suaves para evitar que el queso se pegue o se separe.
- Cuando la preparación esté lisa y cremosa, agregá el kirsch o aguardiente, si decidiste utilizarlo.
- Condimentá con una pizca de nuez moscada y pimienta negra a gusto.
- Probá la fondue antes de añadir sal, ya que los quesos suelen aportar suficiente sabor.
- Cociná durante uno o dos minutos más, sin dejar de revolver, hasta obtener una textura homogénea, brillante y ligeramente espesa.
- Pasá la fondue al recipiente de mesa y mantenela caliente con una llama suave.
- Servila inmediatamente junto con el pan, las papas, los vegetales y los demás acompañamientos.
Tips y consejos
- Rallá los quesos finamente para que se derritan de manera pareja.
- Incorporá el queso de a poco y no subas demasiado el fuego.
- Si queda muy espesa, agregá un poco más de vino blanco caliente.
- Si queda demasiado líquida, disolvé una cucharadita de fécula de maíz en un poco de vino frío y añadila gradualmente.
- Usá pan firme, preferentemente del día anterior, para que no se desarme al sumergirlo.
- Secá bien las papas y los vegetales antes de servirlos.
- Mantené la llama baja para que el fondo no se queme.
- Revolvé de vez en cuando mientras permanece en la mesa.
La fondue debe servirse bien caliente, con una consistencia suave y elástica.
Cada acompañamiento aporta una textura diferente y permite disfrutar el queso de distintas maneras.
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