La Copa Melba es un postre clásico, fresco y muy vistoso que combina duraznos, helado de vainilla y una salsa de frambuesas con un toque apenas ácido.
La mezcla de temperaturas, colores y texturas hace que sea ideal para servir después de un almuerzo o una cena.

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Ingredientes
- 4 mitades de duraznos en almíbar
- 4 bochas de helado de vainilla
- 150 gr de frambuesas
- 3 cdas de azúcar
- 1 cda de jugo de limón
- 100 ml de crema de leche
- 1 cda de azúcar impalpable
- 30 gr de almendras fileteadas
- Frambuesas extra para decorar
Preparación
- Colocá las frambuesas en una olla pequeña junto con el azúcar y el jugo de limón.
- Cociná a fuego bajo durante unos 5 a 7 minutos, mezclando suavemente, hasta que la fruta se ablande y se forme una salsa.
- Retirá del fuego y, si querés una textura más lisa, pasá la preparación por un colador para retirar las semillas. Dejá enfriar por completo.
- En una sartén sin aceite, tostá las almendras fileteadas durante unos minutos, moviéndolas constantemente para que no se quemen. Reservá.
- Batí la crema de leche bien fría con el azúcar impalpable hasta que quede firme pero suave.
- Escurrí bien los duraznos del almíbar. Podés utilizarlos en mitades o cortarlos en gajos gruesos.
- Colocá algunos trozos de durazno en el fondo de cada copa.
- Sumá una o dos bochas de helado de vainilla y agregá un poco de salsa de frambuesas.
- Incorporá más duraznos alrededor del helado para que queden bien visibles.
- Terminá con una cucharada de crema batida, un poco más de salsa de frambuesas y las almendras tostadas.
- Decorá con una o dos frambuesas frescas y serví inmediatamente.
Tips y consejos
- La salsa de frambuesas tiene que estar completamente fría antes de colocarla sobre el helado.
- Si utilizás duraznos frescos, conviene que estén maduros y bien dulces.
- No hace falta poner demasiada crema: el protagonismo debe quedar en los duraznos, el helado y la salsa.
- Las almendras tostadas aportan un contraste crocante muy rico.
- Podés preparar la salsa con anticipación y conservarla en la heladera hasta el momento de armar las copas.
- Armá el postre justo antes de servir para evitar que el helado se derrita demasiado.
La combinación del durazno dulce con el helado de vainilla y la frambuesa le da a esta copa un sabor fresco, cremoso y equilibrado, además de una presentación que entra por los ojos.
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