Este postre transforma pan del día anterior en una preparación suave, húmeda y muy sabrosa.
La parte superior queda dorada y crocante, mientras que el interior se mantiene bien cremoso. La crema inglesa es clave para lograr ese resultado húmedo y brillante que se ve en la imagen.

Te recomendamos: Milhojas cremoso de chocolate con crema pastelera y chantilly
Ingredientes
Para el budín
- 6 tazas de pan del día anterior (tipo francés o brioche), en cubos
- 2 tazas de leche
- 1 taza de crema de leche
- 3 huevos
- 150 g de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de canela (opcional)
- 1 cucharada de manteca
Para la crema inglesa
- 1 taza de crema de leche
- 1/2 taza de leche
- 3 yemas
- 80 g de azúcar
- 1 cucharadita de vainilla
Preparación
- Precalentá el horno a 180°C y enmantecá una fuente.
- Distribuí los cubos de pan dentro del molde sin presionarlos demasiado.
- En un bowl, mezclá la leche, la crema, los huevos, el azúcar, la vainilla, la sal y la canela.
- Volcá la mezcla sobre el pan asegurándote de que se empape bien todo.
- Dejá reposar entre 15 y 20 minutos para que el pan absorba el líquido.
- Llevá al horno durante 35 a 45 minutos hasta que esté dorado arriba y firme pero húmedo en el centro.
- Para la crema inglesa, calentá la leche y la crema sin que hiervan.
- En otro bowl, batí las yemas con el azúcar.
- Volcá el líquido caliente de a poco sobre las yemas, mezclando constantemente.
- Llevá nuevamente al fuego bajo y cociná revolviendo hasta que espese levemente (textura de crema liviana).
- Retirá del fuego y agregá la vainilla.
- Cuando el budín salga del horno, volcá parte de la crema inglesa por encima para que penetre entre los cubos.
- Serví tibio con más crema inglesa por encima.
Tips y consejos:
- Usar pan del día anterior o ligeramente seco es fundamental, ya que absorbe mejor la mezcla líquida y permite lograr una textura más uniforme y cremosa sin que el resultado quede apelmazado.
- No saltees el tiempo de reposo antes de hornear: ese momento es clave para que el pan se hidrate completamente y no queden partes secas en el interior.
- Si querés un contraste de texturas más interesante, podés dejar algunos cubos apenas sobresaliendo de la mezcla, así se doran más y aportan un toque crocante en la superficie.
- La cocción debe ser controlada: si te pasás de horno, el budín puede secarse; lo ideal es retirarlo cuando el centro aún se siente ligeramente húmedo al tacto.
- La crema inglesa requiere atención constante: siempre cocinarla a fuego bajo y revolviendo, ya que si se calienta de más puede cortarse o formar grumos.
- Para comprobar el punto de la crema, debe cubrir levemente el dorso de una cuchara sin escurrirse completamente.
- Si preferís un sabor más intenso, podés aromatizar con ralladura de limón o naranja, o incluso agregar un toque de licor a la mezcla del budín.
- Este tipo de preparación mejora mucho si se deja entibiar unos minutos antes de servir, ya que los sabores se asientan y la textura se vuelve más equilibrada.
- También se puede conservar en heladera y recalentar suavemente, lo que ayuda a recuperar parte de la cremosidad sin perder la estructura.
- Para un resultado más suave, podés colar la mezcla líquida antes de volcarla sobre el pan, eliminando posibles restos de huevo mal integrados.
Es una receta simple, pero con técnica y detalles que hacen toda la diferencia en el resultado final.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra