La fragante y sabrosa albahaca puede mantenerse en óptimas condiciones durante más tiempo si se conserva correctamente.
Tanto si la cultivas tú mismo como si la compras en la tienda, este artículo te daremos los mejores consejos sobre cómo conservar la albahaca fresca para que conserve su sabor, textura y olor.

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¡Aprende cuál es el método perfecto para mantener tu albahaca lo más sabrosa posible!
Cómo conservar la albahaca fresca
Opción n°1:
- La albahaca es una hierba frágil, ya que tiene mucha humedad, por lo que si se seca o se corta, puede oscurecerse y quedarse sin sabor.
- Para conservar sus cualidades beneficiosas, debes guardarla en lugares frescos y oscuros.
Opción n°2:
Para mantener las cualidades de la albahaca fresca, debe almacenarse en un lugar que no esté expuesto a la luz directa.
- La hierba puede permanecer en un lugar oscuro hasta dos semanas sin perder ninguna de sus características.
- Coloca los tallos de albahaca en un jarrón y mantenlo alejado de la luz solar directa.
Opción n°3:
La mejor forma de conservar la albahaca fresca es congelarla.
- Para conservar su aroma y sabor, primero debes prepararla limpiándola y quitando las hojas de los tallos (los tallos se pueden tirar).
- Enjuaga las hojas con agua y sécalas con un paño de cocina, con mucho cuidado de no aplastarlas.
- Después, mételas en una bolsa al vacío y al congelador.
Opción n°4:
Una vez secas, una buena forma de conservarlas en el congelador es guardarlas en recipientes herméticos para guarnición.
- Para ello, debes coger las hojas enteras. Si quieres más eficacia, lo mejor es colocar la albahaca en una bandeja antes de congelarla y asegurarte de que ninguna de las hojas se toca entre sí.
- Cuando se hayan endurecido, ponlas en recipientes herméticos hasta que estén listas para su uso.
- Una vez descongeladas, puedes picarlas o utilizarlas como guarnición para añadir sabor y aroma a tus platos, como los espaguetis al pesto.
Opción n°5:
Puedes conservar la albahaca fresca durante mucho tiempo guardándola en un cartón de leche. El proceso es supersencillo:
- Sólo tienes que enjuagar el cartón y cortar la parte superior, luego colocar una bolsa dentro para crear un sello al vacío.
- Mételo en el frigorífico y ¡las hojas mantendrán su sabor, color y aroma!
Si quieres aprovechar todos sus beneficios, también puedes aprender a hacer aceite de albahaca.
Opción n°6:
Si quieres guardar la albahaca para más tarde, hacer una salsa pesto es una forma estupenda de hacerlo.
- Simplemente combina hojas de albahaca machacadas con un poco de aceite de oliva y sal, lo que ayudará a conservar los nutrientes, el color y el sabor de la hierba.
- Guarda la mezcla en pequeños recipientes herméticos en el congelador
¡Así siempre tendrás pesto a mano para realzar tus comidas!
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