Este flan de naranja conserva la textura suave y clásica del flan casero, pero suma un sabor cítrico más fresco y aromático.
La combinación del caramelo con el jugo y la ralladura de naranja le da un perfil distinto sin perder esa consistencia cremosa que tiene que tener un buen flan.

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Ingredientes
Para el caramelo:
- 150 gr de azúcar
- 3 cdas de agua
Para el flan:
- 5 huevos
- 500 ml de leche
- 150 gr de azúcar
- 120 ml de jugo de naranja recién exprimido
- Ralladura fina de 1 naranja
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para decorar:
- Gajos finos de naranja
- Ralladura de naranja, a gusto
Preparación
- Empezá preparando el caramelo. Colocá el azúcar junto con el agua en una sartén o cacerola pequeña y llevá a fuego medio. Evitá revolver con cuchara; simplemente mové suavemente el recipiente cuando el azúcar empiece a tomar color.
- Cuando el caramelo tenga un tono ámbar parejo, retiralo del fuego y volcá inmediatamente en una flanera de unos 20 cm. Mové el molde con cuidado para distribuirlo por toda la base. Reservá mientras preparás el flan.
- En un bowl amplio colocá los huevos y el azúcar. Mezclá con un batidor de mano solamente hasta integrarlos. No hace falta batir demasiado, ya que incorporar mucho aire puede generar demasiados agujeritos durante la cocción.
- Agregá la leche, el jugo de naranja, la ralladura y la esencia de vainilla. Mezclá nuevamente con movimientos suaves hasta obtener una preparación uniforme.
- Si querés conseguir una textura más lisa, pasá la mezcla por un colador antes de colocarla en la flanera. Esto ayuda a retirar restos de huevo o ralladura demasiado gruesa.
- Volcá la preparación sobre el caramelo. Colocá la flanera dentro de una fuente más grande y agregá agua caliente hasta cubrir aproximadamente la mitad de la altura del molde.
- Cociná a baño María en horno precalentado a 160 °C durante unos 50 a 60 minutos. El centro debe quedar firme, aunque puede moverse ligeramente cuando sacudas con suavidad el molde.
- Retirá del horno, dejá enfriar y luego llevá a la heladera durante al menos 4 horas. Para desmoldar, pasá cuidadosamente un cuchillo fino por los bordes y volcá sobre un plato amplio.
- Terminá con unos gajos finos de naranja y un poco de ralladura fresca por encima.
Tips y consejos
- Usá naranjas frescas y jugosas. El jugo recién exprimido aporta mucho más sabor que uno envasado.
- Rallá solamente la parte naranja de la cáscara. La parte blanca puede aportar un gusto amargo.
- No lleves el caramelo demasiado lejos: si toma un color marrón muy oscuro puede quedar amargo.
- Una cocción suave a baño María ayuda a conseguir un flan más parejo y cremoso.
- Evitá que el agua del baño María hierva con demasiada fuerza dentro del horno.
- El tiempo de frío es importante. Si intentás desmoldarlo antes de que esté bien asentado, puede romperse.
- Para una presentación más simple, podés usar solamente ralladura de naranja y dejar que el caramelo sea el protagonista.
- Se conserva bien en la heladera durante 3 días, siempre cubierto para evitar que absorba olores.
El resultado es un flan suave, con caramelo abundante y un sabor a naranja que se percibe sin tapar la esencia del postre clásico.
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