El bizcochuelo marmolado es una receta clásica, esponjosa y muy vistosa, perfecta para acompañar el mate, el café o una merienda casera.
La mezcla de vainilla y chocolate forma vetas irregulares en la masa, logrando un corte atractivo sin necesidad de rellenos ni coberturas.

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Ingredientes
- 4 huevos
- 220 gr de azúcar
- 120 ml de aceite
- 200 ml de leche
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 300 gr de harina leudante
- 1 pizca de sal
- 3 cdas de cacao amargo
- 3 cdas de leche extra
Preparación
- Colocá los huevos en un bowl grande junto con el azúcar. Batí durante varios minutos, hasta que la mezcla se vea más clara, aireada y con más volumen.
- Agregá el aceite en forma de hilo mientras seguís mezclando. Incorporalo bien para que la preparación quede pareja.
- Sumá la leche y la esencia de vainilla. Mezclá nuevamente hasta integrar.
- Agregá la harina leudante tamizada junto con la pizca de sal. Incorporá con movimientos suaves, sin batir de más, hasta obtener una masa lisa y espesa.
- Separá aproximadamente un tercio de la preparación en otro bowl.
- A esa parte agregale el cacao amargo y las 3 cdas de leche extra. Mezclá hasta formar una masa de chocolate cremosa y sin grumos.
- Enmantecá y enhariná un molde alto de 22 a 24 cm. También podés colocar papel manteca en la base para desmoldar mejor.
- Volcá cucharadas alternadas de masa de vainilla y masa de chocolate dentro del molde. No hace falta que quede perfecto; lo lindo del marmolado es que las vetas salgan naturales.
- Cuando termines de colocar toda la mezcla, pasá un palillo o cuchillo fino por la masa haciendo movimientos suaves en espiral. No mezcles demasiado, porque se pueden perder los dibujos.
- Llevá a horno precalentado a 170 °C durante 40 a 50 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga seco.
- Retirá del horno y dejá reposar 10 minutos en el molde.
- Desmoldá con cuidado y dejá enfriar sobre una rejilla antes de cortar.
Tips y consejos
- Batir bien los huevos con el azúcar ayuda a que el bizcochuelo quede más alto y aireado.
- No agregues la harina de golpe sin tamizar, porque pueden quedar grumos y la masa pierde suavidad.
- La parte de chocolate necesita un poco de leche extra para mantener una textura parecida a la masa de vainilla. Si queda demasiado pesada, se va al fondo del molde.
- Para lograr un marmolado vistoso, alterná cucharadas de ambos colores en lugar de poner toda una masa arriba de la otra.
- No mezcles demasiado con el palillo. Con pocos movimientos alcanza para formar vetas lindas sin unir por completo los dos sabores.
- Usá cacao amargo para que el contraste de color y sabor sea más marcado.
- El horno debe estar a temperatura moderada. Si está muy fuerte, el bizcochuelo puede dorarse rápido por fuera y quedar crudo en el centro.
- No abras el horno durante los primeros 30 minutos, porque puede bajarse.
- Si querés una versión más húmeda, podés reemplazar parte de la leche por yogur natural.
- Se conserva bien durante 2 o 3 días en recipiente cerrado, a temperatura ambiente.
Este bizcochuelo marmolado queda alto, suave y con un corte muy atractivo.
Es una receta simple, rendidora y perfecta para preparar algo dulce casero sin complicarse.
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