Es una preparación bien tentadora, con pan dorado, relleno abundante y una cobertura cremosa que se gratina hasta quedar irresistible.
La clave está en lograr un equilibrio entre una base crocante, un interior jugoso y una superficie bien dorada.

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Aunque parece una receta de cafetería, se puede preparar en casa con pasos simples y un resultado muy vistoso.
Ingredientes
- 4 rebanadas de pan lactal grueso o pan de molde
- 4 fetas de jamón cocido
- 150 g de queso gruyere, fontina, pategrás o mozzarella rallada
- 30 g de manteca
- 1 cda de harina común
- 250 ml de leche
- 1 cdita de mostaza, opcional
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Nuez moscada, a gusto
- Manteca extra para dorar el pan
Preparación
- Para hacer la salsa blanca, colocá la manteca en una ollita a fuego bajo y dejá que se derrita sin quemarse. Agregá la harina y mezclá durante un minuto con cuchara de madera o batidor de mano, hasta formar una pasta pareja.
- Sumá la leche de a poco, sin dejar de revolver, para evitar grumos. Cociná a fuego bajo hasta que la salsa espese y quede cremosa. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Si querés darle más sabor, agregá una cdita de mostaza y mezclá bien.
- Retirá la salsa del fuego y agregá una parte del queso rallado. Mezclá hasta que se funda y quede una crema suave, espesa y brillante.
- Untá apenas las rebanadas de pan con manteca y doralas unos minutos en sartén, de ambos lados, hasta que tomen color. No hace falta que queden completamente tostadas, porque después van a gratinarse.
- Armá cada sándwich colocando una rebanada de pan, una capa fina de salsa, jamón cocido y un poco de queso rallado. Cerrá con otra rebanada de pan y presioná apenas para que quede firme.
- Colocá los sándwiches en una fuente para horno. Cubrí la parte superior con una buena capa de salsa blanca y terminá con más queso rallado por encima.
- Llevá a horno fuerte o gratinador durante 8 a 12 minutos, hasta que la superficie esté dorada, burbujeante y con algunas partes más tostadas. El pan debe quedar firme por fuera, pero el centro tiene que mantenerse cremoso.
- Dejá reposar 2 minutos antes de cortar, así el relleno se acomoda y no se desarma por completo al servir.
Tips y consejos:
- Usá un pan un poco grueso para que soporte bien la salsa y el relleno sin romperse.
- Si querés un resultado más sabroso, mezclá dos quesos: uno que funda bien y otro con más sabor.
- La salsa blanca no debe quedar líquida. Tiene que ser cremosa y espesa para cubrir el pan sin escurrirse demasiado.
- Para que quede bien gratinado, agregá una capa generosa de queso arriba antes de llevar al horno.
- Si no tenés gratinador, usá horno fuerte y colocá la fuente en la parte alta durante los últimos minutos.
- No sobrecargues demasiado el interior, porque el croque monsieur debe quedar cremoso pero fácil de cortar.
- Podés preparar la salsa con anticipación y armar los sándwiches justo antes de gratinar.
- Servilo apenas sale del horno, cuando el queso todavía está fundido y la superficie se mantiene dorada.
Queda crocante por fuera, cremoso por dentro y con una cobertura gratinada que lo hace muy vistoso.
Es una receta simple, abundante y perfecta para servir caliente, con ese estilo casero que entra por los ojos.
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