Cómo hacer gel casero perfumado para el baño
Home / Hogar / Cómo hacer gel casero perfumado para el baño

Cómo hacer gel casero perfumado para el baño

El gel casero perfumado para el baño es una idea simple, económica y muy útil para dejar un aroma agradable sin usar aerosoles todo el tiempo.

Se prepara en pocos minutos, se coloca en un frasco abierto y puede durar varios días liberando perfume de forma suave y constante.

Te recomendamos: Cómo hacer pastillas perfumadas para el inodoro

Materiales

Para el gel:

  • 250 ml de agua
  • 1 sobre de gelatina sin sabor
  • 1 cda de sal fina
  • 15 a 20 gotas de esencia aromática
  • 1 cdita de alcohol opcional
  • Colorante líquido opcional

Para guardar:

  • 1 frasco de vidrio chico y limpio
  • 1 cuchara o palito para mezclar
  • Etiqueta casera opcional

Preparación

  1. Calentá 150 ml de agua hasta que esté bien caliente, pero sin necesidad de que hierva fuerte.
  2. Colocá la gelatina sin sabor en un bowl o recipiente resistente al calor. Agregá el agua caliente de a poco y mezclá bien hasta que la gelatina se disuelva por completo.
  3. Sumá la sal fina y revolvé hasta integrar. La sal ayuda a que el gel conserve mejor la textura y no se desarme tan rápido.
  4. Agregá los 100 ml restantes de agua fría y mezclá nuevamente para bajar un poco la temperatura de la preparación.
  5. Incorporá la esencia aromática elegida. Podés usar lavanda, limón, eucalipto, vainilla, jazmín, coco o la fragancia que prefieras para el baño.
  6. Si querés, agregá una cucharadita de alcohol para ayudar a fijar un poco más el aroma. También podés sumar apenas unas gotas de colorante líquido para darle una apariencia más prolija.
  7. Pasá la mezcla al frasco de vidrio limpio. No lo llenes hasta el borde, así queda más cómodo para moverlo y colocarlo en el baño.
  8. Dejá enfriar a temperatura ambiente unos minutos y después llevá el frasco a la heladera durante 2 o 3 horas, hasta que el gel tome cuerpo.
  9. Cuando esté firme, colocá el frasco destapado en un rincón del baño, sobre una repisa, estante o mueble seco. El aroma se va liberando de a poco con el paso de los días.

Tips y consejos

  • La duración del gel depende mucho del lugar donde lo coloques. En un baño chico, con ventilación moderada y lejos del sol directo, puede durar entre 10 y 20 días. Si el ambiente tiene mucho calor, vapor o corriente de aire, puede secarse antes o perder perfume más rápido.
  • Lo ideal es usar un frasco bajo y de boca ancha. Si el frasco es muy cerrado, el aroma se siente menos; si es demasiado abierto, el gel puede evaporarse más rápido. Un frasco chico de vidrio funciona muy bien porque mantiene la presentación prolija y permite que el perfume salga de forma gradual.
  • No conviene dejarlo al lado de la ducha, sobre superficies que se mojan seguido o en lugares donde pueda caer agua dentro del frasco. El exceso de humedad puede alterar la textura del gel y hacer que se deteriore antes.
  • Si el gel empieza a perder aroma pero todavía conserva buena textura, podés reactivarlo con unas gotas más de esencia. Mezclá apenas la superficie con un palito limpio y volvé a dejarlo en su lugar. No hace falta preparar uno nuevo si todavía está firme y limpio.
  • Si se seca demasiado, podés agregar una cucharadita de agua caliente y mezclar suavemente. Esto puede ayudar a recuperar algo de humedad, aunque no siempre vuelve a quedar igual que recién hecho. Cuando ya está muy duro, opaco o sin perfume, lo mejor es reemplazarlo.
  • La esencia aromática es clave. Las fragancias cítricas, como limón, naranja o mandarina, dan sensación de limpieza y frescura. Lavanda y jazmín quedan más suaves y decorativas. Eucalipto o menta funcionan bien si buscás un aroma más intenso y fresco.
  • No uses demasiado colorante. Con una o dos gotas alcanza para darle un tono suave. Si ponés mucho, puede quedar artificial o manchar el frasco, especialmente si el gel se mueve o se derrama.
  • La cucharadita de alcohol es opcional. Ayuda a distribuir mejor algunas esencias y puede hacer que el aroma se perciba un poco más, pero no es imprescindible. Si no tenés, podés hacer la receta igual solo con agua, gelatina, sal y esencia.
  • Para una versión más decorativa, podés colocar en el frasco una etiqueta simple escrita a mano, un pedacito de tela en la base o un hilo rústico alrededor. Conviene evitar adornos exagerados, porque la idea es que se vea limpio, casero y útil.
  • Si querés usarlo en otros ambientes, también sirve para lavadero, placard o entrada, siempre que esté fuera del alcance de chicos y mascotas. No es un producto para aplicar sobre telas ni superficies: solo se deja abierto para perfumar el ambiente.
  • Para mantenerlo en buen estado, usá siempre frascos limpios y secos. Si el recipiente tiene restos de comida, grasa o humedad, el gel puede tomar mal olor o durar menos.
  • Cuando deje de servir, descartalo en la basura y lavá bien el frasco antes de preparar una nueva tanda. No conviene tirarlo entero por la pileta, porque al estar gelificado puede no disolverse bien.

Este gel casero perfumado es una forma práctica de mantener el baño con mejor aroma sin depender de aerosoles.

Con pocos materiales y una presentación simple, queda útil, decorativo y fácil de renovar cuando pierde perfume.

¡Recomendado!

¿Qué apellido es italiano? Cómo reconocer si tu apellido tiene origen en Italia

En Argentina hay millones de personas con antepasados italianos y, muchas veces, el primer indicio ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.