Las papas aplastadas con queso y ajo quedan doradas por fuera, tiernas por dentro y con una cubierta gratinada muy sabrosa.
Es una receta simple, pero con una preparación que las deja más interesantes que unas papas al horno comunes.

Te recomendamos: Cómo hacer lasaña casera
Ingredientes
- 1 kg de papas chicas o medianas
- 3 dientes de ajo
- 200 gr de mozzarella rallada o queso cremoso
- 50 gr de queso rallado
- 3 cdas de aceite de oliva o aceite común
- 1 cda de manteca derretida, opcional
- 1 cdita de orégano
- 1 cdita de pimentón
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil picado para terminar
Preparación
- Lavá bien las papas, dejándoles la cáscara. Elegí papas de tamaño parecido para que se cocinen de manera pareja.
- Colocalas en una olla con agua y sal. Hervilas durante 20 a 25 minutos, hasta que estén tiernas pero no desarmadas.
- Escurrí las papas y dejalas entibiar unos minutos. No hace falta que estén completamente frías, solo manejables.
- Aceitá una fuente o placa para horno. Acomodá las papas separadas entre sí.
- Aplastá cada papa con la base de un vaso, una taza o un pisapapas, presionando con cuidado para que se abran sin romperse del todo.
- En un bowl chico, mezclá el aceite con la manteca derretida, el ajo picado, el orégano, el pimentón, sal y pimienta.
- Pincelá las papas aplastadas con esta mezcla, tratando de que el ajo y los condimentos lleguen a las partes abiertas.
- Llevá a horno precalentado a 220 °C durante 20 minutos, hasta que empiecen a dorarse en los bordes.
- Retirá la fuente del horno y agregá por encima la mozzarella y el queso rallado.
- Volvé a llevar al horno durante 10 a 15 minutos más, hasta que el queso se derrita, se gratine y las papas queden bien doradas.
- Terminá con perejil picado por arriba y servilas calientes.
Tips y consejos
- Las papas chicas son ideales porque quedan más parejas, se aplastan mejor y logran bordes más crocantes.
- No las hiervas de más. Si quedan demasiado blandas, al aplastarlas se pueden desarmar por completo.
- Para que se doren bien, conviene usar horno fuerte y una placa amplia, sin amontonar las papas.
- El ajo puede ir picado fino, en láminas o apenas machacado. Si lo cortás muy grande, controlá que no se queme durante el horneado.
- La mezcla de aceite y manteca les da más sabor y ayuda a que la superficie quede más dorada.
- Si querés una versión más intensa, podés sumar ají molido, provenzal o un poco de romero.
- El queso cremoso queda más fundido, mientras que la mozzarella rallada se gratina mejor y se reparte con más facilidad.
- Si te gustan bien crocantes, primero hornealas sin queso hasta que estén doradas y recién después agregá la cobertura.
- También podés sumar panceta crocante, cebolla de verdeo o jamón picado para una versión más completa.
- Se sirven mejor recién hechas, cuando el queso todavía está derretido y los bordes de la papa conservan textura.
Estas papas aplastadas con queso y ajo quedan doradas, cremosas y llenas de sabor.
Son perfectas para acompañar una comida o para servir como plato salado simple y bien tentador.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra