Una receta clásica, esponjosa y bien casera, con ese perfume dulce que llena la cocina mientras se hornea.
La torta 80 golpes lleva una masa suave, un relleno simple de manteca y azúcar, y una forma enrollada que la hace muy tentadora cuando sale dorada del horno.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina común
- 25 gr de levadura fresca
- 2 huevos
- 120 ml de leche tibia
- 80 gr de azúcar
- 80 gr de manteca blanda
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón o naranja
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 80 gr de manteca blanda
- 100 gr de azúcar
- 1 cdita de canela, opcional
Para terminar:
- 1 huevo para pincelar
- 2 cdas de azúcar
- Almíbar liviano, opcional
Preparación
- Colocá la levadura en un recipiente con la leche tibia y una cdita del azúcar. Mezclá y dejá reposar unos minutos, hasta que empiece a formar espuma.
- En un bowl grande, poné la harina con la sal. Hacé un hueco en el centro y agregá los huevos, el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura y la levadura activada.
- Empezá a mezclar desde el centro e incorporá la manteca blanda de a poco. Amasá hasta formar una masa suave y pareja.
- Llevá la masa a la mesada y empezá el paso más importante: levantala y golpeala contra la mesa varias veces, alternando con amasado. La idea es trabajarla hasta que quede más elástica, lisa y aireada.
- Formá un bollo, colocalo en un recipiente apenas enharinado, tapalo y dejalo descansar hasta que duplique su tamaño.
- Cuando la masa haya levado, estirala sobre la mesada enharinada hasta formar un rectángulo grande.
- Untá la superficie con la manteca blanda del relleno y espolvoreá el azúcar. Si te gusta, sumá un poco de canela.
- Enrollá la masa desde uno de los lados largos, tratando de que el rollo quede parejo. Cortá porciones de tamaño similar.
- Acomodá los rollos en un molde redondo enmantecado, dejando un pequeño espacio entre cada uno para que puedan crecer.
- Tapá el molde y dejá levar nuevamente hasta que la masa se vea más inflada.
- Pincelá con huevo batido y espolvoreá un poco de azúcar por encima.
- Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 30 a 40 minutos, o hasta que la torta esté bien dorada y cocida en el centro.
- Al salir del horno, podés pincelarla con almíbar liviano para darle brillo y mantenerla más húmeda.
Tips y consejos
- La leche tiene que estar tibia, no caliente, para no arruinar la levadura.
- El golpeado de la masa ayuda a que quede más elástica y aireada. No hace falta contar perfecto, pero sí trabajarla bien.
- Si la masa se pega mucho, agregá apenas un poco de harina, sin pasarte para que no quede pesada.
- El primer levado es clave para que la torta salga alta y esponjosa.
- Al acomodar los rollos en el molde, dejá espacio entre ellos porque crecen durante el segundo levado.
- El almíbar es opcional, pero ayuda a que la superficie quede brillante y más húmeda.
- Se conserva bien tapada durante 2 o 3 días. Si querés recuperar textura, podés darle apenas unos minutos de horno bajo.
La torta 80 golpes queda dorada por fuera, tierna por dentro y con ese sabor clásico de las recetas hechas con paciencia.
Es una preparación ideal para cuando querés una merienda casera con presencia y mucha miga.
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